CIDH dice que es legítima la protección de la democracia en medio del “desorden violento” en Bolivia

El presidente de la CIDH señaló que ninguna vida debería perderse debido a la falta de agua, alimentos, medicamentos o atención médica

El foro surge luego de más de 50 días de bloqueos en las carreteras de Bolivia. Foto: EFE
El foro surge luego de más de 50 días de bloqueos en las carreteras de Bolivia. Foto: EFE

El presidente de la CIDH señaló que ninguna vida debería perderse debido a la falta de agua, alimentos, medicamentos o atención médica

Desde la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) afirmaron este martes que “proteger la democracia representativa del desorden violento es una tarea legítima y urgente". Estas afirmaciones surgen luego de que se registraran protestas, movilizaciones y más de 50 días de bloqueos en las carreteras de Bolivia.

Estas aseveraciones surgieron en el foro: “Bolivia: protegiendo la democracia representativa del desorden violento” que se llevó a cabo en el marco de la Asamblea General anual de la Organización de Estados Americanos (OEA) que se desarrolla en Panamá.

En ese sentido, fue el presidente de la CIDH, Edgar Esturado Ralón, quien señaló que el eje del foro sobre Bolivia se enfoca en la legitimidad y urgencia de proteger la democracia en medio del “desorden violento”, además buscando garantizar la seguridad de todos en el país.

"Quiero ser enfático en el eje de este foro: proteger la democracia representativa del desorden violento es una tarea legítima y urgente, y se cumple mejor cuando el Estado actúa dentro de la ley, garantizando a la vez la seguridad de todos y el espacio de expresión pacífica. Orden democrático y derechos humanos no se oponen, se necesitan mutuamente", dijo el presidente del CIDH.

De la misma manera, el presidente de la CIDH señaló que ninguna vida debería perderse debido a la falta de agua, alimentos, medicamentos o atención médica. Afirmó en ese sentido, que la violencia que además pone en riesgo a las personas no debe ser considerada una forma de protesta, por lo que calificó estas acciones como un “desorden” que el Estado debe enfrentar.

"El camino prioritario es el diálogo, y debe facilitarse mediante todos los mecanismos posibles para alcanzarlo, pero cuando el diálogo se ha agotado y los bloqueos continúan poniendo en riesgo la vida y la salud de las personas, el Estado puede, en última instancia, proceder a su disolución", dijo Ralón.

Es así que desde la CIDH consideran que en medio de la situación por la que atravesó y atraviesa el país, el uso de la fuerza debe ajustarse estrictamente a criterios de necesidad y proporcionalidad, además resaltó que las lesiones, hechos de violencia y muertes deben investigarse con prontitud.

El foro surge luego de más de 50 días de bloqueos en las carreteras de Bolivia, que dejaron a diversas regiones aisladas, la más afectada fue el departamento de La Paz. La Sede de Gobierno permaneció “cercada” durante los bloqueos, lo que impidió el paso de alimentos, medicinas, ambulancias, combustible y otros.