La FELCN realizó un operativo en conjunto con las autoridades de Brasil y la DEA. Foto: Twitter Capturas.
Tras casi 18 años sin operar en conjunto, la Administración de Control de Drogas (DEA) volvió a participar de un operativo de seguridad en Bolivia. Las inspecciones se realizaron en San Matías y Puerto Quijarro, en frontera con Brasil a propósito del caso de las 'narcomaderas'.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, confirmó que existe un trabajo coordinado con organismos internacionales para profundizar las investigaciones.
En declaraciones difundidas a través de medios nacionales, la autoridad señaló que Bolivia atraviesa una nueva etapa de cooperación internacional contra el narcotráfico y remarcó que el objetivo es “fortalecer las capacidades de investigación e inteligencia” frente a organizaciones criminales trasnacionales en participación con la FELCN.
En ese mismo orden de ideas, la fuerza antinarcóticos reveló que el trabajo de seguridad se realizó con la participación de Aduana y la Policía de Brasil.
“Como parte de las acciones permanentes de interdicción al narcotráfico, personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), en coordinación con la Aduana Nacional, la DEA y la Policía Federal de Brasil, ejecutó operativos simultáneos de control en áreas fronterizas estratégicas”, reza el comunicado de la Felcc.
Ahora bien, el Servicio Federal de impuestos de Brasil reveló que el cargamento incautado tiene una relación con la madera decomisada en Chile "que vienen de la misma planta de producción en Bolivia", reza el texto.
“Sin embargo, durante las pruebas de orientación realizadas en campo se identificaron indicios que ameritaron la ampliación de las investigaciones, motivo por el cual se procedió al secuestro preventivo de la carga y al envío de muestras a laboratorio para su análisis y correspondiente confirmación científica”, reza el informe del operativo.
Las autoridades brasileras apuntan a que el potencial de producción de la planta es alto, esto quiere decir que puede hacer varias toneladas de cocaína. "Aproximadamente, entre 20 y 50 toneladas", apuntaron tras el operativo.
Según información difundida por el Gobierno de Brasil, la carga estaba compuesta por aproximadamente 260 toneladas de madera transportadas en varios camiones interceptados en la región fronteriza de Corumbá y Cáceres.
El ministro brasileño Darío Durigan calificó el hallazgo como una operación de “magnitud sin precedentes”, mientras que las autoridades federales mantienen pericias para determinar la cantidad exacta de cocaína presuntamente impregnada en la madera.
El Ministerio de Gobierno de Bolivia anunció el impulso de una investigación internacional en conjunto con la FELCN para establecer responsabilidades y determinar si existen vínculos entre exportadores, intermediarios logísticos y organizaciones dedicadas al narcotráfico.