Las provincias de La Paz están priorizando el bienestar de las comunidades ante la escasez. Foto: EFE
Algunas provincias ya están hartas de los bloqueos y nada de soluciones, así lo dejaron saber cuatro provincias de La Paz; Sud Yungas, Caranavi, Nor Yungas y Larecaja, quienes apuestan por el diálogo con el Gobierno y dejan de respaldar la medida.
“Son 30 días de bloqueo que hemos podido soportar hasta aquí. Ya no se puede aguantar más. Nuestra gente está sufriendo y la economía del municipio está siendo seriamente afectada”, precisó el alcalde de Tipuani, Francisco Pinto.
De las 20 provincias que originalmente respaldaban la medida, estas cuatro de La Paz han optado por no participar activamente en los cortes de ruta. Asegurando que en caso de que no terminen con los cortes de ruta, los vecinos de los sectores saldrán a desbloquear.
Además, en el caso de Sud Yungas, la Federación de Chulumani expresó de manera abierta su malestar con las medidas y decidió no apoyar los bloqueos. Esta posición refleja un creciente cansancio en algunas bases ante la prolongación de las protestas, que ya superan las tres semanas y generan afectaciones económicas y de abastecimiento en las propias comunidades.
Algunos dirigentes y bases de Caranavi y Larecaja han desmentido públicamente versiones de retiro total de apoyo, lo que evidencia divisiones internas en las organizaciones y posibles disputas sobre la estrategia a seguir. A pesar de ello, el hecho de que no se estén acatando los bloqueos en estas provincias representa un golpe a la unidad de la organización.
Este quiebre debilita el cerco a La Paz y reduce la efectividad de los bloqueos en rutas clave como La Paz-Oruro y accesos a Yungas. Con menos provincias alineadas, la presión sobre el Gobierno podría disminuir, abriendo una ventana para el diálogo o, por el contrario, endureciendo la postura de los sectores que permanecen movilizados.
Mientras tanto, el Ejecutivo ha insistido en el diálogo, aunque los sectores más radicales exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz como condición previa. Este lunes 1 de junio, con más de 90 puntos de bloqueo a nivel nacional, el futuro de las protestas dependerá de si la Federación logra recomponer su base o si las divisiones internas se profundizan.
Analistas y observadores ven en estas deserciones un reflejo del desgaste social; las bases comienzan a priorizar la economía familiar y el abastecimiento ante una crisis que ya genera daños colectivos en la región.