Los puntos de bloqueos aumentaron tras el supuesto apagón en el Chapare. Foto: EFE
Al menos 90 puntos se reportan este lunes 1 de junio en Bolivia, el mapa de la Transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) confirma que Cochabamba en el departamento más afectado.
Cochabamba lidera con 32 puntos de bloqueo, desplazando a La Paz como la región más afectada y cortando de manera crítica el eje troncal que une oriente y occidente. En Cochabamba, los bloqueos se concentran en tramos estratégicos como las rutas hacia Santa Cruz (oriente) y hacia el occidente (La Paz-Oruro).
Según los reportes de medios nacionales, sectores como Sacaba, Colomi, Tiraque, Epizana, Vinto, Quillacollo y zonas del Trópico reportan cortes activos que aíslan prácticamente al departamento. Esto impide el flujo normal de transporte interdepartamental, carga pesada y pasajeros.
Mientras que en La Paz, los cortes rodean la sede de gobierno y El Alto, afectando rutas como Patacamaya, Desaguadero y accesos altiplánicos, lo que complica severamente el ingreso de alimentos, combustible y oxígeno medicinal.
Por su parte, en Potosí y Oruro también mantienen múltiples piquetes en vías troncales, mientras Santa Cruz registra interrupciones menores, pero que suman presión al sistema logístico nacional con bloqueos en carreteras importantes de la región.
Las consecuencias son inmediatas y graves, las filas interminables en surtidores, desabastecimiento de productos básicos en mercados, retrasos en el transporte de medicamentos y pérdidas millonarias para el sector productivo y transportista. Miles de viajeros quedan varados en los bloqueos, y la economía informal y formal sufre por la parálisis vial.
¿Qué dice la COB y el Gobierno?
La Central Obrera Boliviana (COB) y sectores campesinos ratificaron en su ampliado del domingo 31 de mayo continuar las medidas indefinidamente. Un dirigente enfatizó: “Se mantiene la resolución con la renuncia del presidente” y justificó la apertura parcial de corredores humanitarios “para que no se esté dando una mala imagen a la Central Obrera Boliviana”.
Mientras que el Gobierno insiste en el diálogo. José Luis Lupo, ministro de la Presidencia, aseguró que el pedido de la renuncia del presidente, Rodrigo Paz, es un "acto antidemocrático".
Mientras tanto, la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo insisten en el diálogo como única salida pacífica, aunque los sectores movilizados priorizan su exigencia central. Este 1 de junio marca el arranque de un mes que podría definir la estabilidad del país si no se encuentran puntos de encuentro.