Tras la muerte del súbdito chino Luping Lin, la Policía inició investigaciones que al parecer dan como resultado la existencia de la Triada, organización criminal de china, en territorio boliviano y vinculados con el asesinato de Lin.
El informe de la Policía revela que pueden ser dos grupos que tienen como principal actividad la trata de personas desde Perú a Bolivia y de Bolivia a Argentina, y, en otros datos de la Policía, sugieren que existe un bando llamado Dragón Rojo dedicado a la extorsión y el asesinato.
Aunque un sector de la Policía atribuye el asesinato de Lin a una venganza que nada tiene que ver con mafias, la esposa de la víctima declara que sospecha de la mafia china porque es la que ha extorsionando a su familia en Santa Cruz.