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Bolivia.com La Paz Sáb, 27 / Jun / 2020 2:38 pm

Bolivia desautoriza los tratamientos con dióxido de cloro y clorito de sodio

El uso de estos productos en el país es sólo de orden industrial para la elaboración de desinfectantes.

Piden a la población no caer en publicidad engañosa. Foto: Pixabay
Piden a la población no caer en publicidad engañosa. Foto: Pixabay

El Gobierno interino de Bolivia desautorizó el uso del dióxido de cloro y el clorito de sodio para tratar a enfermos con COVID-19 y advirtió sobre un "fraude con evidentes posibilidades de daño orgánico" por su uso, promocionado en internet dentro del país y en el exterior.

El Ministerio de Salud señaló en un comunicado que estos productos, denominados también "Solución Mineral Milagrosa", no son un medicamento y carecen de un registro sanitario que avale su "seguridad, calidad y eficacia" para tratar la COVID-19, por lo que su elaboración, importación, venta y uso en Bolivia son ilegales.

"Mientras no existan estudios formales y rigurosos sobre su toxicidad, sus efectos biológicos en el organismo en patologías definidas, su farmacocinética y farmacodinámica, el Ministerio de Salud no autoriza el uso de este producto", señala la nota.

La institución alertó a la población "ante la posibilidad de un fraude con evidentes posibilidades de daño orgánico por su utilización fuera de los lineamientos" de la ley nacional de medicamentos y recomendó "abstenerse de adquirir y/o consumir" este producto.

El ministerio también recordó que el dióxido de cloro y el clorito de sodio son productos químicos usados como ingredientes para desinfectantes y otros usos industriales, "pero no existe evidencia que respalde su uso contra el COVID-19 u otras enfermedades que se publicitan a través de redes sociales" o medios de comunicación.

Entre los efectos adversos reportados a la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, en inglés) por el consumo de estos productos están la insuficiencia respiratoria, cambios en la actividad eléctrica del corazón, insuficiencia hepática aguda, vómitos y diarrea, agrega el comunicado.

Las advertencias de la FDA sobre los efectos de estos productos datan de 2010, pero todavía se venden por internet y a través de distribuidores independientes en diversos países, con la promesa de curar enfermedades como el VIH-Sida, el cáncer, el autismo, la hepatitis, la gripe, la malaria y ahora la COVID-19.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades sanitarias de países como Estados Unidos, Canadá, España, Francia, Argentina, Brasil, Colombia, Chile y Perú han lanzado antes alertas sobre los daños que causan estos productos.

 

EFE - Bolivia.com