El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, fue destituido de su cargo tras la polémica con el combustible. Foto: Twitter Capturas
Tras la polémica con la gasolina contaminada y las protestas constantes del sector Transporte en Bolivia, Mauricio Medinaceli dejó de ser el ministro de Hidrocarburos y asumió el mando Carlos Blanco. El nuevo titular fue posesionado por el presidente, Rodrigo Paz Pereira.
“Se ha tomado una decisión basada en una visión estratégica”, precisó el mandatario Paz tras posesionar a la nueva autoridad. No sin antes agradecer el trabajo del ministro saliente, Mauricio Medinaceli, quien avanzó en una nueva Ley de Hidrocarburos.
Aunque oficialmente se habló de una “visión estratégica” sobre el ajuste en el Gabinete del presidente Paz, la razón real es clara y notoria: el escándalo por la gasolina contaminada con manganeso, los daños y afectaciones en los motores.
“Pasamos a un nuevo momento de energía que requiere el aplicar el desarrollo del debate, socialización de estas normas, especialmente la de hidrocarburos, como una solución clara a esta desgracia que nos dejaron a un país sin energías, sin gas, sin estos recursos naturales que tanto se defendía y que hoy día han sido abusados”, precisó Paz Pereira en una cita que recoge Unitel.
Cambios y ajustes tras la polémica
Los reportes técnicos y denuncias de transportistas apuntaron a la presencia de residuos y elementos contaminantes, entre ellos compuestos asociados al manganeso y la goma en residuos, que generaron daños en motores, sistemas de inyección y otras piezas clave de los vehículos. Las consecuencias fueron inmediatas: miles de conductores reportaron fallas mecánicas, talleres colapsaron por la demanda de reparaciones y los costos individuales llegaron a ser elevados, lo que agravó el malestar social.
Ante esta presión social, la Asamblea Legislativa activó mecanismos de fiscalización para esclarecer responsabilidades y solicitó informes detallados al Ministerio de Hidrocarburos. Legisladores de distintas bancadas cuestionaron la gestión de Medinaceli y plantearon la necesidad de investigar no solo la calidad del combustible, sino también posibles fallas en los controles internos y en la cadena de distribución.
A la par de estas investigaciones, el Gobierno también denunció la existencia de redes irregulares dentro del sistema de hidrocarburos, incluyendo posibles esquemas de adulteración de combustibles. Estas revelaciones profundizaron la percepción de desorden institucional y reforzaron la necesidad de un cambio en la conducción del sector.
En ese contexto, asume Blanco, quien deberá darle continuidad a la agenda normativa que venía trabajando Medinaceli añadiendo disposiciones relacionadas con el litio, ambiente y energías renovables. Además de la nueva Ley de Hidrocarburos que buscar abrir puertas a la inversión extranjera en Bolivia. Este cambio llegó justo en el momento que Claudia Cronenbold renunció a su cargo en la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).