Sandy: Dios forja mi carrera en el fútbol”

Fútbol - Lunes, 06 / Sep / 2004
 
(La Paz - La Razón)

Bolivia.com
Pensó que no servía para el fútbol hasta que Jacinto Elizeche lo llevó a la iglesia. De ahí en adelante cambió su vida. Obtuvo innumerables títulos con Bolívar y jugó el Mundial de EEUU 94.

La vida de Marco Antonio Sandy está dirigida por Dios, así lo expresa él. Todo comenzó cuando jugaba en Atlético Tembetary pero estuvo a punto de dejarlo todo.
El entrenador no lo quería y no jugaba casi nunca. Entonces comenzó la decepción y el deseo de alejarse de la cancha. Encima, sus padres estaban cerca de divorciarse, situación que lo deprimió más. Sin embargo, Jacinto Elizeche, quien atajó en Wilstermann un año antes, le invitó a su congregación y su vida cambió. “Conocí a Jesús distinto, un Jesús real, no un Jesús crucificado que está en un templo porque siempre está contigo; le abrí mi corazón, como es la vida, pensé que no servía para el fútbol, pero increíblemente todo cambió”.

¿Ud. habla bastante de Dios?
Sí, porque lo es todo. Lo primero para mí, es a quien le debo lo que tengo, lo que soy, es Él que me ha regalado todo, me ha permitido vivir cosas buenas y cosas malas para que aprenda; lo primero en mi vida es Dios, luego está mi familia y después el fútbol.

¿Alguna vez pensó que iba a lograr tantas cosas con el fútbol?
No, porque mi sueño nunca fue ser futbolista, soñaba con ser ingeniero electrónico. Yo jugaba al fútbol porque era un hobbie, un desahogo, pero Dios fue moldeando todo y me permitió hacer del fútbol mi profesión.

¿El máximo logro fue clasificar al Mundial de Estados Unidos?
Cualquier jugador de fútbol tiene como anhelo jugar un mundial; ese fue un regalo lindo que me llenó bastante en mi vida.

¿No se arrepintió nunca de haber optado por este camino?
No, en el fútbol tuve más alegrías que tristezas. Jugué en un equipo grande como Bolívar y llegué a la Selección; me acuerdo que cuando me inicié tenía el compromiso con mis padres de que si en seis meses no funcionaba, me dedicaba a estudiar; me dieron esa chance y le tengo que agradecer a Dios por lo que vino posteriormente.

¿Fue una frustración su paso por el Real Valladolid?
No, para nada. Pese a que fui seis meses a España, y cuatro de ellos los pasé lesionado desde el segundo partido, me había salido muy bien las cosas frente al Barcelona en el Camp Nou. Pero Dios sabe por qué pasa todo. Me sirvió para crecer en muchas otras cosas, no sólo como futbolista.

¿Qué concepto puede hacer de Ud. mismo?
Soy una persona que vive intensamente todo lo que hace. En un campo de juego trato de jugar como vivo, creo que soy una persona que siempre quiere mejorar y superarse. Simplemente he sido persistente, tratando de trabajar día a día en muchas cosas.

¿Compensa las falencias técnicas con su fortaleza física?
Soy consciente de que no he sido ni soy un jugador con demasiadas condiciones técnicas, pero tengo muchas ganas de aprender, de superarme y creo que eso puede suplir las deficiencias técnicas con eficiencias físicas.

¿Cuántos años más jugará?
Me siento bien, estoy feliz con lo que hago en el campo de juego, no sé cuánto más voy a jugar, siempre digo que hasta donde Dios quiera.

¿Se ve como técnico?
No sé, porque yo no planifico el futuro. Creo que el futuro depende de como uno vive su presente, luego Dios dirá. Me gustaría dirigir a los niños, por todo lo que viví en la Enrique Happ.

¿El Bolívar actual está para campeón?
Tenemos equipo para pelear el título. Tenemos que ser consistentes y regulares, ahí está la clave para llegar a la cima del título.

Hoja de vida

Nombre completo:
Marco Antonio Sandy Sansusty.

Fecha de nacimiento:
29 de agosto de 1971.

Familia:
Susana Lazcano (esposa). Cuenta con dos hijos: Sofía Belén (5) y Juan Daniel (3).

Trayectoria:
Escuela Enrique Happ, Atlético Tembetary, Bolívar, Valladolid, Tampico Madero y Gimnasia y Esgrima de Jujuy.
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