El fracaso Odesur llegó por pasos

Deportes - Lunes, 05 / Sep / 2005
 
(La Paz - La Razón)

Bolivia.com
El distanciamiento entre el Presidente del COB y el titular de Odesur, los plazos no cumplidos, el inicio tardío del trabajo, y al final, los conflictos sociales, determinaron que se quite a Bolivia el derecho de organizar los Odesur 2006.

Cayó el telón y Bolivia se quedó sin el apoyo reclamado para que se le restituya el derecho a organizar los Juegos Odesur el 2006.

La decisión hecha pública el pasado miércoles en la reunión de Río de Janeiro, dejó en fojas cero el proyecto que permitiría mejorar la infraestructura deportiva, el equipamiento deportivo para las federaciones, y el trabajo con los deportistas.

Antes del viaje de la delegación, el propio viceministro del Deporte, Félix Sandóval, había bajado la guardia, de manera que preparó un proyecto de decreto supremo para hacer unos Juegos Nacionales en mayo del 2006.

Como consecuencia de esta frustración se movió el piso del Presidente del Comité Olímpico y del Viceministro del Deporte.

Al primero se le exigió que convoque inmediatamente a elecciones porque lleva 10 años en el cargo irregularmente. “Necesitamos un cambio en todas las estructuras”, afirmó en tono lacónico Ezequiel Machicado, presidente de las federaciones.

Al segundo se le pidió una rendición de cuentas, y hace tres semanas que el demandante Víctor Peñaloza, dirigente deportivo y asesor del Viceministerio desde hace una década, espera la respuesta, en especial del rubro Estudios e Investigaciones, en el que se habría gastado cuatro millones de bolivianos.

La cancelación de los Juegos Odesur supondría además la suspensión de la construcción de la nueva pista atlética en Alto Irpavi, la ampliación de las instalaciones en el Colegio Militar, que debía ser la villa de los deportistas y otras obras menores.

La Alcaldía tiene un gran avance de las canchas de raquetbol, que serían concluidas hasta octubre, y posiblemente también se complete la construcción de la cancha de beach voley.

Dos temas quedan pendientes: el apoyo a las federaciones para renovar su material deportivo por un monto de 12 millones de bolivianos, y la continuidad del Equipo Bolivia, un presupuesto asignado para preparar a los deportistas para los Odesur 2006.

Las causas para que Bolivia pierda la sede fueron varias.

Los problemas surgieron en el mismo mes de abril del 2003, al retorno de la delegación boliviana de Buenos Aires, porque el logro no encontró eco en el Gobierno, los dirigentes empezaron su tarea un año después y pronto empezaron los problemas.

Arthur Nuzman, presidente de Odesur, que apoyó a Bolivia en la elección de La Paz, tuvo un impasse con Jorge España, presidente del Comité Olímpico Boliviano, y desde entonces las exigencias fueron más drásticas.

Los delegados de Odesur, Ramón Zubizarreta y Roberto Perillier, muy allegados al Comité Olímpico Boliviano, se convirtieron muy pronto en cancerberos, y fueron severos en su control.

“En lo general se va bien, pero se debe agilizar las obras en la pista de atletismo y la villa”, dijo Zubizarreta en La Paz; luego en la reunión de Odesur señaló que “La Paz no está cumpliendo con los plazos, hay muchos aspectos pendientes y no se pueden seguir con promesas”.

Pese a que se designó un segundo Comité Organizador, en la que se incluyó a representantes de la Prefectura, la Alcaldía y el Viceministerio, las exigencias de Odesur se multiplicaron.

Los problemas sociales y políticos del país que derivaron en la renuncia del presidente Mesa, sólo fueron corolario y la última excusa para quitar a La Paz la sede.
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