Los corruptos no podrán ingresar a Estados Unidos

Miércoles, 13 / Mar / 2002
 
(La Razón)
Bolivia.com
El Departamento de Estado pidió a sus embajadas en América Latina las listas de los cuestionados. En Bolivia, la misión diplomática no negó la información y sólo se remitió a la declaración de Otto J. Reich.

“Vamos a revocar las visas de aquéllos de quienes tengamos evidencias que están involucrados en casos de corrupción o lavado de dinero, de la misma forma que negamos la entrada al país a criminales de guerra o narcotraficantes”, le dijo Otto J. Reich, el nuevo jefe del Departamento de Estado para Asuntos Interamericanos de Estados Unidos, a Andrés Oppenheimer, el columnista del Nuevo Herald.

El plan anticorrupción, según relata Oppenheimer en su columna del pasado lunes, tiene alcance latinoamericano, está en marcha desde el 25 de enero y el Departamento de Estado ya ha pedido a las embajadas norteamericanas en la región que elaboren listas de funcionarios corruptos, para que se les revoquen las visas de ingreso.

A propósito del tema, la misión diplomática norteamericana en nuestro país, sin negar la información, se limitó a decir que “por el momento, la Embajada de Estados Unidos en Bolivia no tiene ningún comentario adicional al emitido por Otto J. Reich, jefe del Departamento de Estado para Asuntos Interamericanos”.

De acuerdo a los datos de Transparencia Internacional, el 2001 Bolivia fue percibido como el país más corrupto de la región. El tema ha ingresado, en los últimos años, a la agenda pública; sin embargo, no dejan de aparecer los casos en diferentes niveles de la administración pública.

Los partidos políticos, que ahora se aprestan a participar en las elecciones generales, incluyeron la corrupción como un tema central del debate.

Si bien Bolivia es percibido como el país más corrupto de la región, fue la situación argentina la que le llevó al gobierno del presidente George W. Bush a diseñar un plan de esta naturaleza. “Lo que ha pasado en Argentina es el resultado de dos cosas: nunca llegaron a implementar una política económica apropiada y, en la medida en que trataron de hacerlo, fueron socavados por un pésimo manejo económico y una enorme corrupción”, dijo Reich.

En ese contexto, fue el propio Presidente de Estados Unidos quien gestó el plan. “El Departamento de Estado, siguiendo instrucciones del presidente (George W.) Bush, está llevando a cabo una campaña para identificar casos documentables de corrupción y de lavado de dinero en altos niveles del poder”, dijo.

Cuando Oppenheimer le preguntó sobre el alcance del plan, Reich dijo que “el cielo es el límite (...), estoy pidiendo a todas las embajadas que busquen casos ... No queremos que esta gente viva o visite Estados Unidos, o que compren apartamentos en Miami Beach”. Explicó que la motivación para dar un sanción moral a los corruptos es “egoísta” porque “nosotros somos los que terminamos pagando la cuenta cuando esta gente roba el dinero de sus países, porque después tenemos que dar ayuda económica, o aceptar a sus ciudadanos como refugiados políticos o inmigrantes”.

La suspensión de una visa en Bolivia, además de implicar la prohibición para ingresar a Estados Unidos, tiene una connotación política negativa. Al menos, eso sucedió con los desvisados que estuvieron implicados en el caso de los narcovínculos que afectó al partido de Jaime Paz.

Sin embargo, el propio Oppenheimer, si bien aprueba el plan anticorrupción de Bush, indica que “debería también tomar medidas contra la complicidad consciente o inconsciente de grandes corporaciones de Estados Unidos en muchos casos de corrupción en América Latina”.
Es como en el narcotráfico, hay responsabilidad compartida.

Bolivia, el país peor percibido

El 2001, Bolivia fue percibida como el país más corrupto de la región, según el estudio realizado anualmente por Transparencia Internacional.
En un listado de 91 países de todo el mundo, Transparencia ubicó a Bolivia en el puesto 84, junto a Azerbayán, Camerún y Kenia. En la región, Bolivia es el país peor categorizado. El primero en aparecer en la lista es Chile, en el lugar 18.

Argentina, cuya situación motivó a Estados Unidos a retirar la visa de ingreso a ese país a los corruptos, se encuentra en el puesto 57. Entre tanto, Estados Unidos se ubica en el lugar 16.
El estudio, que evalúa el Indice de Percepción de la Corrupción, se basa en encuestas. En el caso de Bolivia, se recurrió a cinco.

Transparencia Internacional aclara que en el mundo existen 200 naciones, pero que el estudio sólo toma en cuenta a 91.
Los que hacen esta categorización son empresarios y políticos de los diferentes países.

ANDRÉS OPPENHEIMER

Origen • Nacido en la Argentina, país en el que se inició en el periodismo. En 1978 hizo una maestría en la Universidad de Columbia. Actualmente reside en Estados Unidos.

Trayectoria • Trabajó en The Associated Press en Nueva York. Desde 1983 escribe para The Miami Herald y su columna se edita semanalmente en más de cuarenta periódicos. Además, es analista político de la CNN.

Publicaciones • Varios best-sellers, entre ellos México: En la frontera de caos, Crónicas de héroes y bandidos y La hora final de Castro.

Premios • Ha sido co-ganador del Premio Pulitzer, obtuvo el Premio Ortega y Gasset y también el María Moors Cabot. También fue galardonado con el Premio Rey de España al periodismo por diversos artículos sobre la corrupción en América Latina y la influencia de las grandes compañías multinacionales, publicados en “El Nuevo Herald”, de Miami; “La Nación”, de Buenos Aires y “El País”, de Madrid, entre el 25 de febrero y el 20 de mayo del 2001.

Peso • El nombre de Andrés Oppenheimer figura en el ranking de los periodistas más influyentes de Estados Unidos.
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