Leonel Reyes, jugador de Iberoamericana y refuerzo de Mardipar para la Dimafusa, asegura que todo lo que sabe se lo debe al DT Abdul Aramayo.
El jugador no terminó de jugar el torneo de la Dimafusa, ya que el permiso de Iberoamericana era sólo hasta el miércoles Juega al fútbol profesionalmente, sin embargo está muy agradecido al fútbol de salón donde se dio a conocer a nivel nacional e incluso internacional, tras jugar un campeonato Mundial.
Por este motivo Leonel Reyes asegura que no dejará ese deporte, aunque de momento sólo se aboca a trabajar para llegar lo más lejos posible en el torneo de la Liga con Iberoamericana, equipo al que pertenece.
¿Qué significa para usted el fútbol y el fútbol de salón?
El fútbol es un paso grande de mi vida, mi sueño fue jugar en un equipo de la Liga Profesional y gracias a Dios se me dio la oportunidad en Iberoamericana.
El profesor Abdul Aramayo es una persona importante en mi vida como futbolista. Todo lo que he avanzado y aprendido en este deporte se lo debo a él.
El futsal lo practico desde los 12 años, es el deporte que mayores satisfacciones me ha dado, porque pude integrar selecciones nacionales juveniles, mayores e incluso llegué a jugar el Mundial que organizó Bolivia. Eso lo logré con mucho esfuerzo.
¿Cuál de los dos deportes le satisface más?
Me encantan ambos. Si bien juego fútbol de manera profesional eso no quiere decir que sea de mi preferencia, ya que los dos deportes son importantes en mi vida, porque ambos me dieron grandes
satisfacciones y alegrías.
¿Qué recuerda de sus inicios en el deporte?
Lo más lindo fue el colegio, mi primer paso para llegar a selecciones locales y nacionales. En el colegio San Francisco tuve la oportunidad de jugar varios campeonatos intercolegiales con el profesor Freddy Zabala, quien fue una de las personas que ayudó en mi formación.
¿A qué compañeros de su infancia recuerda?
A muchos hasta ahora los veo, eso es lo lindo del deporte porque en los campeonatos locales y nacionales nos volvemos a encontrar y dialogamos de las experiencias que tuvimos.
Adalid Clavijo y Alex Antezana son algunos de ellos, aunque ya no practican el deporte.
¿Cuándo y cómo se decidió a jugar al fútbol?
Comencé en la escuela del club Bolívar a los 14 años, en la categoría infanto juvenil. El profesor Abdul Aramayo fue quien me eligió para integrar el equipo y desde entonces lo considero como un padre. Le estaré agradecido hasta que termine mi carrera de futbolista.
¿Cómo distribuye su tiempo para entrenarse en Iberoamericana y jugar torneos de fútbol de salón?
En este aspecto tengo que agradecer a los dirigentes de Ibero, quienes me dieron la oportunidad de jugar el nacional, tuve un permiso especial que concluyó el miércoles pasado.
Fue una linda experiencia donde me reencontré con compañeros con los que jugué desde muy pequeño. Me hubiera agradado terminar el torneo, me gusta concluir con lo que comienzo, pero me debo a Ibero, ellos me pagan y tengo que concentrarme en los encuentros
de la Liga y seguir como titular en el plantel.
¿Hubo temor de lesionarse en la Dimafusa?
Cada partido trato de darme íntegro, pero me debo a un club profesional y no puedo arriesgar el físico en el fútbol de salón, por ello tal vez no mostré mi verdadero nivel en el certamen. Jugué con temor, pero el esfuerzo que se hizo valió la pena para avanzar en el campeonato.
¿El miércoles le dijo adiós al fútbol de salón?
No, me despedí del torneo, nací en ese deporte y me hizo conocer ante la gente, porque los aficionados me reconocen más por Leonel Reyes, subcampeón Mundial de fútbol de salón, que por el futbolista. Es mi casa y nunca la olvidaré, si se me da la oportunidad de seguir practicando esta disciplina lo haré.
¿Cuál fue el paso más importante en el fútbol?
Jugar en la Liga, pero no tenemos que quedarnos ahí, tengo un objetivo: ser convocado a la Selección Nacional y llegar lo más lejos posible con mi equipo.
¿En su mente hay algún equipo en especial?
De momento no, porque me debo a Iberoamericana y tengo que responder a la confianza que me brindaron en el equipo, responder a la oportunidad que me dio el director técnico Carlos López y mis compañeros.
Soy partidario de que se debe vivir el momento, si más adelante se abren otras puertas será bienvenido, pero ahora tengo que trabajar por Ibero.
¿Hasta cuándo seguirá jugando Leonel Reyes?
Quisiera jugar toda mi vida, pero sabemos que eso es imposible, así que lo haré hasta que el físico me lo permita. Lo importante es
cuidarse y que no se presenten lesiones. Ojalá pueda llegar sin problemas a mis 34 ó 35 años.
¿Es su mejor momento en el fútbol o le falta subir su nivel?
No, creo que cada día se aprende mucho y cada partido es diferente, por eso pienso que puedo seguir subiendo mi nivel, pero depende de Dios la posibilidad de seguir en actividad y tenemos que tenerlo claro.
¿Un objetivo en particular?
Lo dije, mi momento y prioridad es Ibero, si es que más adelante se me da la opción de jugar en otro equipo lo tomaré con seriedad, pero no me pongo a la cabeza el tratar de salir a otro club.
El sacrificio que puso el profesor Aramayo en formarme fue grande, por ello no debo decepcionarlo, si voy a otro plantel será gracias a ese esfuerzo.
Reyes asegura que existe muy buen nivel en el fútbol de salón, lo que se demostró en el último Mundial que se cumplió en el país, por lo que espera se pueda profesionalizar para dar oportunidad a la gente joven y dar satisfacciones a Bolivia.
La ficha
Nombre completo: Leonel Alfredo Reyes Sarabia.
Lugar y fecha de nacimiento: La Paz, 19 de noviembre de 1976.
Estado civil: soltero.
Familia: Angel Reyes y Mabel Sarabia (padres) Fabiola y Ramiro (hermanos).
Estudios realizados: bachiller del colegio San Francisco en 1994 y cursó hasta el segundo año de la carrera de Contabilidad en el Incos.
Estatura y peso: mide 1,75 metros y pesa 67 kilogramos.
Otros deportes: en su tiempo libre practica el voleibol, wally y basquetbol.
Hobbie: escuchar música.