Javier Taborga, el tenista boliviano debutará hoy a nivel profesional. El Tiburón Blanco, tal como le llaman sus amigos, es una carta de triunfo.
Hasta junio del próximo año espero ubicarme entre los primeros 500 del mundo. No será fácil, porque hay muchos aspirantes.
Es uno de los mejores tenistas del país. Fue campeón nacional en todas las categorías infanto-juveniles. Recibió el reconocimiento de la Universidad de Notre Dame por ubicarse entre los cinco mejores de los Estados Unidos en la disciplina del deporte blanco. Desde hoy el tenista Javier Taborga comenzará una nueva etapa, jugará a nivel profesional y se dedicará al deporte blanco al 100 por ciento.
¿Cuándo empezó a jugar?
Mi padre fue un tenista disciplinado y desde chico lo vi jugar. No recuerdo con exactitud cuando, pero creo que comencé a jugar desde los cinco años en el Club La Paz. Mi primer entrenador fue Juan Carlos Trigo, con quien trabajé hasta los 14 años, luego lo hice con Sergio Gonzales, quien me ayudó a mejorar mi nivel de juego.
¿Fue una inclinación personal o herencia familiar?
Ambas cosas, pero mucho más el primer aspecto. Este deporte es parte de mi vida, mis días se basan alrededor del tenis. Gran parte de las cosas que hago está planificado con la intención de darle un buen tiempo para superarme a diario.
¿Qué recuerda de sus años de competencia infantil?
Los bonitos recuerdos que compartí. Pude conocer Sudamérica y Estados Unidos. Son momentos para no olvidar.
¿Cómo fue su paso por las categorías juveniles?
Me fue muy bien a nivel nacional, porque me desempeñe entre el primero y segundo. Fui campeón en 10, 12, 14 y 18 años, resultados que me permitieron competir fuera del país. En el
exterior no fue como uno quisiera, aunque competí con amigos como Nicolás Massú, Fernando Gonzales y Luis Sorna.
¿Con qué tenista rivalizó duelos especiales?
Entre mis 12 y 14 años competí bastante con Rodrigo Márquez, un excelente amigo. Lamentablemente él no siguió, pero recuerdo que alternamos en los triunfos de los torneos. Luego estuvo Andrés Antezana y finalmente José Antelo.
¿Cuáles son los mejores recuerdos que guarda?
Los mejores son haber jugado la Copa Davis por Bolivia en tres oportunidades. Eso nos permitió ascender de grupo a nivel internacional, por lo que considero que en Bolivia estamos para competir en el Grupo Dos. Ahora a nivel profesional debutaré en La Paz. Para ello hice una etapa de preparación.
¿Cómo fue la experiencia de jugar en Estados Unidos?
Buena. Competí a nivel universitario y tuve mucho éxito. Resulta que cada universidad tiene un seleccionado de seis tenistas, el mejor obviamente es el uno. Al inicio estaba de número siete en la Notre Dame, ni siquiera en el plantel titular, pero luego me propuse mejorar hasta lograr ascender.
¿Respondió al reto de número uno en Notre Dame?
Tuve el récord de 85 por ciento de victorias. Cumplí el objetivo de representarla bien, por eso recibí reconocimientos y menciones. Logramos estar entre las cinco mejores universidades del país a nivel del tenis. Logro que no alcanzaba desde 1992.
¿Cuáles son los mejores recuerdos que guarda?
Son muchos, pero entre los mejores están los triunfos a algunos jugadores que se ubican entre los 300 mejores del mundo. También conseguimos el título de nuestra conferencia, donde están universidades de Miami, Virginia, Maryland y otras.
¿De cómo surge la decisión de
jugar a nivel profesional?
Siempre soñé con ser un tenista profesional. Cuando era juvenil no tenía el juego necesario, además trataba de compatibilizar estudio y tenis. Me esforcé y traté de hacer lo mejor posible, pero opté por priorizar mis estudios. No me arrepiento, porque estoy seguro de que adopté la mejor decisión.
¿Dónde se preparó?
Me entrené durante cuatro semanas con Pablo Castro, en Buenos Aires. Es mi entrenador que me exige de gran manera para responder al reto.
¿Cuál es el objetivo que pretende alcanzar?
Son muchas las metas que me tracé. Una de ellas es ubicarme entre los primeros 500 tenistas profesionales del mundo hasta junio próximo. No será fácil, porque son muchos los aspirantes que pretenden ganar puntos. Trabajo sin pausas, los éxitos se darán por sí solos.
¿Quién le apoya en esta nueva etapa que empezó?
Mi familia, los amigos. En la parte del apoyo efectivo está Petróleos de Venezuela, la empresa que me auspicia. Si no fuera eso, creo que Javier Taborga ahora estaría en otras tareas. Esta ayuda es elemental para que yo siga trabajando.
¿En el tenis profesional se gana mucho dinero?
Cuando uno es figura sí, pero al inicio son más los gastos porque lo ganado muchas veces no alcanza, por eso se necesita un patrocinador que a uno lo apoye sin mayores condiciones u otros.
¿De dónde surge el apelativo de Tiburón Blanco?
Es un apodo que me pusieron los amigos. Tiburón porque dicen que soy un jugador agresivo y luchador y blanco por esto que el tenis es un deporte blanco.
¿Cuál su estilo de juego?
Soy un jugador que mejoré bastante mi revés y también mi saque. Creo que son armas contundentes que pueden servir. Tengo potencia por mi tamaño
y mi peso, en lo que sí debo mejorar es en velocidad y reacción.
¿Sólo basta talento para ser un tenista competitivo?
No, también cuenta una preparación mental fuerte. Antes perdía fácil la concentración, pero mejoré bastante y eso es lo que cuesta, pero es posible.
En Bolivia, La Paz dejó de ser líder en el tenis. ¿Qué le comentaron que sucedió?
En principio me alegra que los cruceños hubieran mejorado. Se nota que ellos trabajaron con los chicos y ahora recogen los frutos. En el caso de La Paz creo que hubo inestabilidad en los técnicos, se cambió bastante y no se tuvo seguimiento de los tenistas, ni se cumplieron procesos. Me parece que la motivación de nuestros chicos paceños bajó.
¿Qué hacer para mejorar?
Elaborar un plan de trabajo de las tareas por realizar y los objetivos que se buscan. Ahora los dirigentes y padres de familia deben apoyar sin pausa.
¿Cómo es humanamente?
A primera vista soy extrovertido, pero al final soy introvertido. En todo caso doy gracias por contar con mucha gente amiga que me aprecia y comprende. Eso es algo muy importante para cualquier persona.
El Perfil
Hoja de vida • Paulo Javier Taborga Díaz, nació en La Paz el 15 de abril de 1979. Pesa 90 k, y mide 1,86 m. Carlos y Lorena son sus padres; Juan Claudio (21), Lorena (19) y Carlos Patricio (11) son sus hermanos.
Responsable • Estudió en la Universidad de Notre Dame. Se graduó en Finanzas e Informática y jugó tenis durante cuatro años.
Fútbol e internet • Le gusta el fútbol, que es otra de sus pasiones. Le agrada bastante observar películas y navegar en la internet.
Bolívar y River Plate • Es hincha del club Bolívar, pero también sigue muy de cerca al River Plate argentino.