[Iglesia] [Antropólogo] [Andino

La Iglesia Católica celebra a sus Santos, el pueblo rinde un homenaje a sus Difuntos.

Sobre Todos Santos

Según el Teólogo Francisco Ramírez, Sacerdote de la parroquia de La Inmaculada Concepción, los orígenes de la solemnidad de Todos Santos parten de la dedicación al culto cristiano del Panteón de Roma, un templo en el que tanto griegos como romanos consagraban a sus dioses.

"Los cristianos entraron en esta sintonía,dice el teólogo, al vivir con una cultura tan cercana, también tuvieron tumbas y cementerios. Se dijo que muchas veces los cristianos bajaban a celebrar la cena del Señor, junto a sus difuntos para recordarlos. Tanto la celebración como el deseo de venerar y celebrar a los difuntos es bastante antigua".

El año 610, aproximadamente, se establece esta celebración en conmemoración a la muerte de la Virgen María y a la de todos los mártires, que sufrieron masacres y murieron en el anonimato, que a pesar de haber tributado sus vidas por la humanidad, nadie los conoce. Por ellos y por su sacrificio se les otorgó el denominativo de "santos".

Una característica peculiar de esta fiesta es la de celebrar en un solo día la memoria de esa "muchedumbre innumerable que nadie puede contar" de los seguidores de Jesús que ya han alcanzado la meta de la felicidad eterna.

Según el sacerdote, la misa de Todos Santos no difiere en esencia de una misa común, excepto porque desde el inicio, en la proclamación de un salmo o una oración y en el canon de consagración, la celebración estará imbuída de la ocasión.

La fijación del 1 de noviembre para celebrar esta fiesta se produce en el siglo IX, extendiéndose por todo el Imperio franco-germánico bajo el pontificado de Gregorio IV, (827-844).

El Día de los Difuntos

En la época medieval, había un monasterio muy reconocido en Europa, que fue una de las fuentes de la sabiduría religiosa, filosófica y litúrgica que la iglesia tuvo. El monasterio del Santo Abad Odilón de Cluny, percibió la piedad popular en forma muy personal y expresiva, mucha gente que iba allá rendía culto a sus difuntos.

De forma interna, se estableció la regla de que todos los monjes puedan tener un día determinado para el homenaje a los difuntos. Luego, el monje Isidoro de Sevilla mandó en la "Regla de los Monjes" que el día de Pentecostés se celebre el Santo Sacrificio de los Fieles Difuntos.

En 1915, el Papa Benedicto XV extendió este privilegio a toda la iglesia, con el fin de tener una misa especial para los difuntos, siguiendo las normas de 3 divisiones: una misa de víspera, una al mediodía y otra en la noche. Es allá donde se institucionalizó y se oficializó esta conmemoración que luego se expandió por toda Europa. La Liturgia Romana fue introducida en el siglo XIV.

Se escogió el día 2 de noviembre como Día de los Fieles Difuntos por la proximidad con la fiesta de Todos Santos. Este día es feriado, está establecido internacionalmente por su intencionalidad de encuentro con los seres queridos.

De este modo, las dos fiestas que casi se juntan en el calendario, el 1 y 2 de noviembre como Todos Santos y Día de los Difuntos respectivamente, tienen un origen en el cristianismo antiguo.

El teólogo, afirma que esta celebración, al igual que todas, surgió del sentir del pueblo. Todos los eclesiásticos han tenido presentes las movilizaciones populares y colocaron una fecha de celebración. La gente deseaba celebrar a sus difuntos y tenerlos en un momento tan especial como la misa y la Iglesia habría tomado sintonía hacia estos receptores.

Sobre la presencia de espíritus en la tierra.

Para el sacerdote, teólogo, la creencia de que los espíritus llegan a la tierra en el Día de los Difuntos, puede adjudicarse a lo que se conoce como purgatorio, pues las penas se purgan en un lugar intermedio entre la tierra y el cielo.

"Todo depende de las interpretaciones que les demos. Nosotros tenemos que aceptar y asumir que es una realidad y una manifestación muy propia de la gente y del pueblo. No puedes avasallar una tradición simplemente por una inclinación teológica que tengas frente a una manifestación que puede ser demasiado ficticia para uno" afirma.

Según el sacerdote, habría que hacer un estudio de la misma para-psicología, efectos sobrenaturales, efectos que se producen en uno mismo psicológicamente.

Lo simbólico del ritual.

"Hemos confundido a la gente con una serie de teorias, no se ha interpretado el mensaje que la gente expresa. De alguna manera se perdió la sensibilidad, la era es mas de sentimientos y menos racional… los signos se manifiestan tanto en la religiosidad popular como en otros sectores de la ciudadanía y tienen valor siempre que tengamos la capacidad de volvernos sensibles a lo que se está expresando por detrás del signo, eso es muy valioso" dice el padre Francisco.

Pueden existir rechazos de la parte eclesiástica oficial, otros sectores lo expresan de determinadas formas. Pero no se puede criticar una manifestación sin conocerla.

[Volver]

[Iglesia] [Antropólogo] [Andino

Desde el punto de vista antropológico: Todos Santos y Dia de los Difuntos, dos expresiones propias de una cultura de reciprocidad.

Desde el punto de vista antropológico la festividad de Todos Santos, es una yuxtaposición de símbolos, en los que unos serán más fuertes que otros.

El antropólogo Freddy Eliseo Michell, director de la Carrera de Antropología de la Universidad Mayor de San Andrés, asegura que en estas fechas se pretende hacer una reminiscencia de algo que ocurrió antes, un símbolo que se asemeja a la Santa Cena Católica, en especial con el vino y el pan, expresado en formas humanas, como las tantawawas, o niños de pan.

Esta manifestación marca el elemento de la etnicidad, que significa marcar la diferencia de una cultura frente a otra. Con el "pan para todos", se refleja de cierta forma el cuerpo de Cristo y se recrean las perspectivas culturales, siempre reclamando el derecho a la diferencia y manifestación.

Existen parientes regionales de la fiesta de Todos Santos y Día de los Difuntos. Los orígenes de la manifestación, se dieron simultáneamente en las poblaciones quechuas, aimaras, ururs y entre los 3 grupos hay diferencias, al igual que entre cada uno y todo esto tiene que ver con un hecho eminentemente católico. Ambas corrientes, católica y andina, se van a yuxtaponer, no existe el sincretismo.

Las fechas religiosas coinciden. Sin embargo en Todos Santos y en el Día de los Difuntos se busca recrear elementos de la cultura andina con toda salvedad de heterogeneidad, son sumamente diferentes.

La principal tradición: la mesa de Todos Santos

En el marco de la globalidad, heterogénea y lo que se dio en conjunto a la Iglesia Católica. La tradición es hacer una mesa para que llegue el difunto.

Todos Santos-Difuntos.

Existen tradiciones diferentes para recibir al difunto, según las costumbres de las familias y las regiones. Algunos lo reciben hasta el tercer año y otros hasta el séptimo. El primer año tiene una significación diferente a los demás.

Un hecho importante es que la mesa de Todos Santos, tradicionalmente se arma en tres niveles: Alaxpacha (cielo), Ak’apacha (tierra), Mank’apacha (infierno). La distribución en la mesa también se hará respetando estas formas. Cada una interpreta un sentido, enfatizando en los gustos del difunto en comidas y frutas, según el manejo de pisos ecológicos.

"La presencia de frutas, aún en la zona andina, mediante cítricos, bananas y cañas, demuestra una lectura histórica que implica que en lo anterior, sin la presencia del comercio había una redistribución de la producción, que no tenía un sentido económico monetario. Se produce la presencia de otros pisos ecológicos en este contexto", explica el antropólogo.

Sin embargo, la presencia de símbolos como la escalera para subir al cielo, o las alas si el difunto es un niños, demuestran que las creencias y expresiones religiosas populares están combinadas con las creencias cristianas.

Por cada piso hay diferentes elementos. La semilla de cebolla, según sus creencias, sirve para alimento o siembra de quien parte. "La muerte para nosotros no está separada de la vida, por eso la esperamos, en determinado momento la persona baja y se hace presente. Se cree que siempre está con nosotros pero en este particular día va a bajar o va a subir, según la percepción" asegura.

La relación de género se demuestra de formas diferenciadas en el armado de las mesas. Sin embargo, los niveles generacionales se demuestran mediante las las tantawawas, que son representaciones de infantes.

Los símbolos que se colocan en las mesas son los elementos culturales. La reivindicación de comportamientos culturales nos diferencia con los occidentales. Es la identificación andina, que también corresponde a la cultura para el desarrollo, no solo en lo ritual, sino con todo cuanto implica cultura (lo económico, pisos ecológicos, etc.). Todo esto está en la mesa ritual.

Existen mesas comunes y rituales. La relación de los tres niveles está de acuerdo con los pisos ecológicos, aunque existe una cruz en el ultimo nivel, que señala la presencia del cristianismo.

Sobre la presencia de espíritus

Como vida y muerte no se separan, la raíz andina dice que esta vida está aquí mismo, entonces con la muerte esta persona va a cargar con todos estos recursos (se queda en la tierra).

Según los tres niveles, estamos esperando que venga el Jach’a Ajayu o Ajayu Mayor (espíritu mayor), porque los demás se pierden cuando la persona muere (el Jisck’a, el Sullk’a, ajayus pequeños). Hay diversos significados que dicen de su presencia, hasta la presencia de una mosca en el plato de comida es una señal de la llegada del espíritu. Se dice que el difunto llega al mediodía y se también se vá también a esa hora del día siguiente.

Plegarias a cambio de pan

"Los niños rezan en las casas a cambio de pan y masitas. Para ellos es el día de la fiesta", dice Michell. "Esta redistribución indica cómo se devuelve a través de la gente todo lo acumulado".
Constantemente se genera la percepción andina de la reciprocidad que no tiene nada que ver con el intercambio. Desde otro punto de vista es una alta solidaridad, uno debe ser solidario con todos, el pan no se puede guardar, sino darlo en demasía.

[Volver]

[Iglesia] [Antropólogo] [Andino]

Todos Santos en la cosmovisión aimara: fe y tradición expresados en significativos rituales.

Para explicar su perspectiva, costumbres y tradiciones religiosas de esta celebración, es imprescindible, para los aimaras, comenzar hablando de sus dioses y el enfoque de su cultura en el marco de la religiosidad andina.

Deidades aimaras

Para los aimaras, el mundo está controlado desde afuera, por fuerzas sobrenaturales. Las deidades del bien y del mal tienen que ver mucho con la gente; sobre todo en lo que toca a la vida humana, en todos los aspectos y en todos los niveles. Las deidades del Acapacha tiene una relación directa con los hombres, más que el dios Auqui de Alaxpacha, como también las deidades del mal de Manqhapacha.

Los Achachila, Pachamama y todos los demás espíritus tutelares, son los que controlan directamente la vida, interrelaciones, personales, actividades y demás. El control que ejercen sobre el comportamiento humano es con el fin de corregir mediante enfermedades infringidas a los individuos o a las comunidades mediante fuerzas adversas a la naturaleza.

Demandan de los hombres cumplir con sus obligaciones. El primero es cumplir con los ritos de agradecimiento por los beneficios de la vida; además acordarse del os antepasados (difuntos) y en un día especial del año, el Día de los Difuntos, rezar por su salvación eterna y esperar su llegada.

Como el aimara enfoca su realidad desde el punto de vista religioso, los agentes catalizadores también tendrán carácter religioso. Por estas razones muchos especialistas aimaras aún en el campo de cambios sociales siempre actuarán con un carácter religioso.

Los rituales que involucran a los difuntos, ocupan una gran cantidad de días y noches al año y son de gran intensidad social. También en los ambientes urbanos. Pero en las zonas aimaras, si el difunto ha colaborado, realizado cargos, intercambio de servicio en la comunidad, ella llora y participa activamente en la serie de rituales. Estos significan que la existencia humana aimara es primordialmente comunitaria.

Importancia de los difuntos

En los lugares más alejados y recónditos no se acepta la religión cristiana y aún se practica la religión ancestral.

Cuando una mujer da a luz a un niño muerto o este muere al nacer, es llevado al cerro Pachjiri, (el que hace explotar) allí existe un lugar destinado específicamente para los niños de corta edad que mueren; allá se los entierra o quema, según lo que disponga su madre y el Yatiri que la acompaña. Los que no pueden ir al Pachjiri, también van donde el sacerdote para que los bendiga y entierre. Los niños que mueren después de ser bautizados son enterrados en los alrededores de la casa, con la convicción de que protegerán la casa y la cuidarán de malos espíritus, ya que se los considera ángeles.

Existen los Ch’amani (dueño de la oscuridad) que son especialistas religiosos ambivalentes. Algunos ven en él una persona que de modo particular practica la magia negra, causando desgracias, infortunios, enfermedades y hasta la muerte. Otros lo consideran también capaz de hacer bien, atrayendo la fortuna y curando enfermos. Su poder consiste de modo muy especial en comunicarse con los distintos espíritus, tanto malignos como benévolos. Por su contacto intenso con ellos puede esclarecer muchas cosas ocultas. Actúa solamente en la oscuridad, por eso el nombre.

Los espíritus en el mundo aimara

Al morir, nos convertimos en tierra, en Pachamama, pero mientras vivimos nuestro cuerpo tiene espíritu, hay un espíritu grande, mediano y pequeño; el pequeño también se llama coraje", comenta Rufino P’axi. Cuando el hombre pierde un espíritu grande, cae y muere al momento. Cuando pierde el espíritu pequeño, solo hay que llamarle de la siguiente manera: "espíritu, ánimo, coraje, vengan, vengan...", entonces regresan al cuerpo.

Cuando por una caída se pierde el espíritu, es una ofrenda. A veces los rayos o el agua pueden tomar el espíritu y para rescatarlo se realiza otro tipo de ritual. En otros casos son los animales los que quitan el ánimo y para devolverlo al cuerpo, se le quita un poco de pelo. Lastimándolo pero solo un poco.

Las almas que andan en las noches y no dejan descansar son las almas que vagan aún cuando la persona está viva y sólo falta uno o dos meses para que muera, se las llama almas flojas. El alma es el espíritu de los hombres que están próximos a morir.

El Ajayu

Espíritu, alma. Es el principal de los espíritus que tiene el hombre. Está relacionado con la conciencia, con el razonamiento y también con la fuerza vital. Se diversifica en distintos espíritus que vitabilizan las distintas partes del cuerpo humano. El más importante, llamado Jach’a Ajayu, está en la cabeza; los otros, Jisck’a ajayu, se encuentran en las otras partes del cuerpo, en especial en los miembros. Juntos son como nervios que se comunican.

El ajayu puede salir del cuerpo, particularmente durante el sueño, pero también a causa de sustos. El ajayu de un difunto puede regresar a su casa y puede anunciar la muerte de otro miembro de su familia.

Las Mesas de Todos Santos.

También llamadas tumbas, desde el punto de vista andino, son rituales que representan la espera del alma de los difuntos y tienen elementos muy particulares en la zona andina de Bolivia. Estos se explican con mayor detalle en la página elementos para la mesa.

Esta tradición permanece durante los primeros años del fallecimiento de la persona, aumentando gradualmente. El tercer año, la tradición es "despedir" al difunto con una gran fiesta, donde se incluye el baile y un día de campo en familia luego de distribuir los alimentos en el cementerio.

Estas tradiciones se dan con mayor fuerza en el área rural del país, pero en la ciudad la situación no es muy diferente. Otra costumbre es la de invitar a las familias conocidas, una bandeja llena de masas y una copa de vino, con una tarjeta con el nombre del alma por quien rezar. Si no hay rezo, no hay alimento.

En las comunidades campesinas, existen rezos especiales para cada generación o sexo de los difuntos. Algunos optan por convertir los rezos en cantos, llamados también "Phulura". Uno de los más conocidos, cantado en lengua aimara:
...

Phulur, phulura,
Taik'am ak'a apanucuwaita
Auk'im apanucuwaita
Phuluray angela
Gloriay angela
Aurur, aurura
Aurur, aurura
Alaxpacharu sarjtha
Taik'am ak'a apanucuwaita
Awk'im apanucuwaita
Phuluray angila
Gloriay angila
Aurur, aurura
Aurur, aurura

La traducción al castellano, es la siguiente:

"...te has ido,
te has escapado,
has dejado a tu madre llorando,
pero ahora estás en la gloria del Señor..."

La frase pronunciada al final del rezo es: "Que se reciba la oración" y seguidamente, quien rezó recibe su paga en masas, frutas y platos de comida.

[Volver]