Algunos productos en los mercado de La Paz han empezado a "volver a la normalidad". Foto: EFE
Los precios de los alimentos en Bolivia han empezado a volver a la normalidad tras más de 50 días de bloqueos. Los mercados de La Paz confirmaron que la carne, el pollo y las verduras comenzaron a bajar de precio.
Comerciantes y consumidores coinciden en que la normalización del tránsito ha generado una mayor oferta de mercancías, lo que, por la ley de la oferta y la demanda, presiona a la baja los valores. Además de la carne de pollo, la carne de res y diversas verduras, otros productos de la canasta familiar comienzan a reflejar esta tendencia positiva.
Los bloqueos en rutas clave afectaron severamente el flujo de alimentos perecederos, combustibles e insumos desde Santa Cruz, Cochabamba y otras zonas productoras hacia los centros de consumo como La Paz y El Alto.
Esta interrupción logística provocó desabastecimiento generalizado y alzas abruptas en los precios. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), los productos más "golpeados" fueron la zanahoria (42% a 101% más), el plátano (19% más), la carne de res (7% más) y el tomate (56% más).
La inflación mensual de mayo alcanzó el 2,13%, la más alta del año, impulsada principalmente por los alimentos y bebidas no alcohólicas (+6,05%). La inflación interanual llegó a 12,51%, y en La Paz. Mientras que en El Alto el IPC mensual se disparó al 5,41%.
Tras declararse el Estado de Excepción en Bolivia, las cosas se han ido normalizando en los mercados, pero es claro que la Cámara Nacional de Industria (CNI) reveló que las pérdidas superan los 2.300 millones de dólares.
“Los bloqueos interrumpen la cadena de suministros, generan escasez y alzas de precios”, señaló un vocero oficial en medio de la crisis, enfatizando que nadie gana con estas medidas de presión en el país.
Los sectores productivos del país como el avícola, agrícola, transporte y comercio, sufrieron cierres temporales de unos 10.000 negocios y afectaciones a cerca de 80.000 empleos solo en La Paz.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, ha advertido sobre los efectos a mediano plazo: “Bolivia podría registrar un crecimiento económico negativo en 2026” y una inflación anual entre 11% y 12% debido al impacto acumulado.
Aunque la baja de precios representa un alivio inmediato para las familias bolivianas, analistas indican que la normalización completa de las cadenas de suministro puede demorar entre 4 y 12 semanas para productos frescos. Se recomienda a los consumidores verificar precios en múltiples mercados y a las autoridades mantener controles contra especulaciones residuales.
En ese sentido, las autoridades de Defensa del Consumidor destacaron que “el incremento en la oferta de alimentos ya comienza a reflejarse en beneficios concretos para la población”, con el pollo referencial en torno a Bs. 18 por kilo en algunos momentos de recuperación.