Las festividades por la Independencia serán este jueves y viernes. Foto: EFE
Este jueves 6 de agosto, Bolivia celebra 201 de su independencia llena de desafíos económicos, ajustes en la estructura y cambios en el Gobierno de Rodrigo Paz Pereira.
Los actos centrales por las fiestas patrias se realizarán en la ciudad de Sucre, la capital constitucional de Bolivia y sede del Órgano Judicial, donde en 1825 el país nació a la vida republicana tras alcanzar su independencia de España.
La Casa de la Libertad acogerá la sesión de honor del Parlamento nacional en la se prevé que el presidente pronuncie un mensaje y presente un informe de los primeros nueve meses de su Administración, que se cumplirán el 8 de agosto.
Cambios ministeriales polémicos
La celebración está precedida por el anuncio que hizo Paz este lunes sobre la reducción de ministerios, de catorce a doce, tras la eliminación de las carteras de Planificación del Desarrollo y de Turismo Sostenible, Culturas, Folclore y Gastronomía, con el objetivo de tener un Estado más "eficiente" y eliminar la "burocracia".
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, dijo este martes que esa es la "estructura que se requiere para tener austeridad y un máximo aprovechamiento del presupuesto público", en un contexto de crisis.
No obstante, la medida no cayó bien entre sectores como los operadores de turismo, que manifestaron que se "degradó" al sector al reemplazar al ministerio por una Agencia Nacional, mientras que promotores de las artes acusaron al Gobierno de "omitir" las culturas en la nueva estructura estatal. Esto ocurrió previo a la celebración de la Independencia este jueves, por lo que aún existe tensión.
Salida de José Luis Lupo
Paz también hizo cambios en los Ministerios de Relaciones Exteriores y de la Presidencia, y anunció que José Luis Lupo, el titular saliente de este último, fue propuesto como embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA).
Lupo fue el candidato a la Vicepresidencia del empresario Samuel Doria Medina, quien el domingo anunció el retiro de su apoyo al Gobierno de Paz, alegando que le "preocupa la corrupción" y la falta de un cambio "integral" en algunas áreas del Estado.
El ahora exministro aseguró a los medios que aceptó ser parte del gabinete de Paz "a título personal" y que tiene un "compromiso con el país", postura que también valoró el mandatario tras anunciar su designación como embajador.
Lo que se desconoce por ahora es si la ruptura con Doria Medina traerá dificultades al Gobierno para lograr la aprobación en el Legislativo de las reformas y nuevas leyes anunciadas para sectores estratégicos como hidrocarburos, energía o para atraer inversiones al país.