La polémica petición de Evo Morales a la Asamblea Legislativa sobre la Ley de estados de Excepción. Foto: Twitter Capturas videos.
Este jueves 4 de junio, el expresidente de Bolivia, Evo Morales, cuestionó a la Asamblea Legislativa y solicitó que se rechace la aprobación de los cambios a la Ley de Estados de Excepción en Bolivia asegurando que habrá "represión en contra del Pueblo".
"Pido desde acá a la Asamblea Legislativa Plurinacional que no aprueben este tipo de normas para matar al pueblo. Ojalá la asamblea plurinacional no se equivoque si no también va a ser cómplice", precisó Morales desde Villa Tunari, en el Trópico de Cochabamba.
Las declaraciones de Morales fueron dadas en un contexto de grave crisis social por bloqueos prolongados que afectan a La Paz, El Alto y varias regiones del país. El líder cocalero ha instado a la Asamblea Legislativa Plurinacional a rechazar el proyecto de ley enviado por el Ejecutivo para regular los estados de excepción.
Según sus declaraciones públicas, Morales considera que esta medida constitucional representa una amenaza directa contra la población y podría abrir la puerta a acciones represivas.
Morales vincula la iniciativa del Gobierno de Rodrigo Paz Pereira con posibles “masacres” similares a las ocurridas en periodos anteriores, como durante la transición de 2019. Además, critica la abrogación de la Ley 1341 (de 2020), que establecía límites a estas medidas, argumentando que su eliminación daría “carta blanca” para el uso desmedido de la fuerza por parte de militares y policías "escudándose" en los estados de excepción.
Sin embargo, los analistas y el propio Gobierno recuerdan que Morales aplicó un estado de sitio en 2008 en Pando, que duró alrededor de 70 días y derivó en detenciones de autoridades opositoras. Esta contradicción ha sido destacada en redes y medios como un elemento clave del actual posicionamiento.
Los bloqueos promovidos por sectores afines al evismo, la Central Obrera Boliviana (COB) y organizaciones campesinas e indígenas llevan más de 30 días, con decenas de puntos activos hasta 89 bloqueos en su pico máximo. Estos afectan gravemente el abastecimiento de alimentos, combustibles y medicinas, generando una crisis humanitaria en La Paz y El Alto.
Hasta el cierre de esta nota informativa se suman 10 personas fallecidas, según informes oficiales, muchas relacionadas con la interrupción de servicios de emergencia. Los manifestantes exigen inicialmente mejoras salariales y ajustes económicos, pero la demanda central ha escalado a la renuncia del presidente electo Rodrigo Paz Pereira. Dirigentes han ratificado mantener las medidas “hasta las últimas consecuencias”, aunque habilitan pasos humanitarios.