Las deudas de la YPFB no tiene nada que ver con la logística del despacho. Foto: Twitter Captura video.
A pesar del levantamiento de los bloqueos, las quejas sobre las largas filas para surtir en Bolivia eran generales. El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales y Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, reaccionó ante esto y dijo que "ya estamos regularizando todo".
Ciudadanos en La Paz, El Alto, Santa Cruz y otros departamentos continúan enfrentando horas de espera para cargar gasolina y diésel, en un escenario que pasó de rutas cortadas a estaciones de servicio colapsadas.
Según Daroca, más de 1.600 cisternas quedaron “entrampadas” durante los bloqueos. Estas unidades ya están llegando a las plantas de almacenaje, donde cumplen procesos de control de calidad, llenado y despacho.
El principal problema se concentró en diésel. “Teníamos un volumen importante desde Arica que no podía entrar porque recién hace dos o tres días se desbloqueó la ruta en el Chapare. Ayer (jueves) ya llegaron cantidades significativas de diésel desde Arica a Santa Cruz y estamos normalizando el suministro”, detalló Daroca.
La situación era similar en Cochabamba, Potosí, Oruro y Beni donde persisten las filas de hasta días de conductores que tienen desconfianza ante el anuncio de los despachos de los camiones.
Daroca aseveró que la planta de Senkata, clave para el suministro, se vio afectada pese a estar despejada en algunos momentos. Filas kilométricas serpenteaban avenidas enteras, con conductores durmiendo en sus vehículos e improvisando carpas.
YPFB trabaja en reactivar los ciclos completos de las cisternas (ida y vuelta). “En gasolina tenemos más de 30 millones de litros listos en Puerto Suárez. Ya están ingresando a Santa Cruz y van a llegar a La Paz. En diésel tenemos casi 50 millones de litros en Arica”, precisó el presidente de la estatal.
Rumores de deudas con proveedores
Sectores opositores y algunos medios nacionales destacaron una deuda superior a los USD 500 millones con proveedoras como Trafigura y Editol, lo que generó especulaciones y rumores sobre un posible corte en suministros por estas deudas. Sin embargo, tanto YPFB como el Ministerio de Hidrocarburos lo descartan como motivo principal del desabastecimiento actual.
“Es una deuda flotante normal, con un plazo de pago de 120 días que YPFB cumple cada semana. No es una falta de pago. Lo que tenemos es que, después de un bloqueo tan intenso, hay que reactivar la dinámica de las cisternas”, enfatizó Daroca.
El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, coincidió en que se trata de una operación habitual bajo una línea de crédito de 120 días. Las deudas forman parte de la estrategia.