México uno de los países anfitriones disfrutó de la ceremonia inaugural previo al partido. Foto: EFE
Las selecciones de México y Sudáfrica inauguraron este jueves el Mundial de fútbol de 2026 en el Estadio Azteca de Ciudad de México, el primer partido del torneo organizado de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá.
El encuentro marcó un nuevo capítulo en la historia del legendario recinto capitalino, que se convirtió en el primer estadio del mundo en albergar tres partidos inaugurales de una Copa del Mundo tras las ediciones de 1970 y 1986.
La inauguración, que previamente contó con un show musical encabezado por la colombiana Shakira, estuvo enmarcada en un fuerte dispositivo de seguridad y movilidad desplegado por las autoridades mexicanas debido a las protestas de maestros que amenazaron con boicotear el evento.
A la par del encuentro, los maestros que exigen mejoras laborales se congregaron en la avenida Tlalpan, que conecta al estadio Azteca, para marchar rumbo al inmueble para hacer visibles sus protestas sobre mejoras laborales. A ellos se unieron madres buscadoras quienes exigen que el Estado mexicano busque a los más de 133.000 desaparecidos en el país.
Ambos grupos se mezclaron con aficionados mexicanos que tuvieron que caminar varios kilómetros debido a los cierres en el transporte a causa de las movilizaciones.
En tanto, en el centro de la ciudad, miles de fanáticos llenaron el Zócalo, que albergó uno de los dieciocho "fan fest" oficiales, pese al plantón que instalaron los maestros en calles aledañas.
Aunque estaba previsto que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, acudiera al Zócalo a presenciar la inauguración del Mundial junto a los aficionados, optó por acudir al festejo en Gustavo A. Madero junto a la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada.
Sheinbaum, vestida con una camiseta de la selección mexicana y con su nombre y el número 26 a la espalda, fue recibida por los cientos de aficionados que se encontraban en el lugar. Pese a que su intención era ver el partido en la plaza del Zócalo, la presidenta había puesto en duda su presencia ante la previsión de que hubiera protestas por la zona, previo a la inauguración de la Copa del Mundo.
Cerca de la plaza capitalina está instalado un plantón de maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), por lo que existía el temor de que traten de boicotear el Fan Fest ante la presencia de la mandataria.
Finalmente, acudió a un centro deportivo, localizado a más de 12 km del Zócalo y que es una de las dieciocho sedes de que las autoridades habilitaron con pantallas para poder ver el partido entre México y Sudáfrica.
Sheinbaum compartió un vídeo en sus redes sociales con el público asistente mientras veía en una pantalla la actuación inaugural de la cantante colombiana Shakira. La presidenta regaló su entrada del primer partido del Mundial a una niña indígena, rompiendo así una tradición de décadas en la que el mandatario del país anfitrión acudía a la jornada inaugural de la cita deportiva.