Actualización: Lun, 16 / Abr / 2018 9:10 am
Lunes, 16 / Abr / 2018

¿Cómo mantener tu casa libre de estrés?

Existen muchas tácticas que podemos implementar para quitarle (y quitarnos) el estrés al hogar. ¡Toma nota!

¿Cómo mantener tu casa libre de estrés?
Foto: Referencia/ Pixabay

La casa suele ser nuestro sitio preferido para disfrutar y descansar rodeados de seres queridos. Pero todos sabemos que algunas veces eso no sucede; ya sea porque venimos muy cansados de nuestra jornada laboral o porque la casa misma nos transmite malas energías. Hay una gran diferencia entre un hogar limpio y refrescante a la vista y una casa descuidada y oscura. Pero, afortunadamente, nada es irremediable: existen muchas tácticas que podemos implementar para quitarle (y quitarnos) el estrés al hogar.

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Hábitos cura-estrés

Antes de empezar a ambientar el hogar mediante adornos, colores o disposiciones de muebles específicas, necesitamos hacer un ejercicio mental (no es por nada que dicen “un ambiente ordenado es una mente ordenada”) que nos convierta en activistas contra el estrés. Aquí van algunas prácticas sencillas:

Ventanas abiertas: Es vital abrir cada día las ventanas, cortinas y persianas para dejar que el aire fluya sin obstáculos y la casa se airee. Además, no solo la estaremos ventilando, también estaremos dejando paso a la luz solar (preferentemente la de la mañana), lo cual revitalizará el ambiente y lo llenará de energía. El aire fresco y la luz del sol son reductores naturales del estrés y la depresión, así que, si quieres combatir el estrés, empieza ya mismo a abrir esas ventanas y aprovechar todos sus beneficios.

Feng Shui en el dormitorio: Según el Feng Shui (práctica milenaria china que busca la armonía entre el espacio y las personas que lo habitan), ubicar nuestra cama en el lado opuesto a la puerta del dormitorio (pero no directamente frente a ella) genera un flujo de energía que nos calma cuando estamos en la habitación.

Orden y limpieza: A veces nos da pereza limpiar nuestro hogar (sobre todo si es una casa grande), pero siempre vale la pena recordar que mantener los ambientes limpios y ordenados afecta positivamente a nuestro ánimo. Incluso hay estudios científicos sobre el tema, que aseguran que existe un vínculo entre los niveles altos de la hormona del estrés, llamada cortisol, y los propietarios de los hogares más desordenados. No cuesta nada generar algunos hábitos (si es que no los tienes aún) de limpieza sencillos y rápidos como sacar la basura apenas se llene o lavar los platos tras cada comida sin acumular. 

Que la TV no sea lo primero: Cuando llegues a casa, prueba no encender el televisor de inmediato. ¿Por qué? Porque el exceso de ruido puede generar mucho estrés. No se trata de nunca más mirar la televisión si es algo que disfrutas y hasta te distiende, si no que debemos darle un tiempo a nuestro cerebro cuando llegamos de la calle para que no reciba tantos estímulos y pueda bajar el estado de alerta y ansiedad que genera el estrés. Un truco para comenzar a implementar este hábito puede ser instalar un mueble de televisión con puertas para que no esté al instante a la vista.

Cómo ambientar un verdadero espacio anti-estrés

El estrés en casa no solo puede combatirse mediante actitudes y prácticas, también puede hacerse desde lo decorativo. En la decoración de interiores existen algunos elementos que son ideales para esto.

El color anti-estrés por excelencia: el azul

Este color es el aliado perfecto para luchar con la fatiga mental: invita a soñar, transmite serenidad y calma, impulsa la imaginación y hasta reduce la presión arterial. Puedes pintar paredes enteras o incorporar adornos u objetos de estos tonos, combinándolos con colores pasteles o blanco para un mayor efecto.

2. Diseños simples y limitados

La combinación en exceso de texturas, diseños y patrones puede llegar a saturarnos. Si de verdad quieres combatir el estrés, elige estampados lisos en vez de a lunares o a rayas, texturas soft o papeles de pared sencillos de un solo color sin diseños complicados. La idea es recurrir a los patrones más suaves y menos agresivos para aliviar la tensión y sentirse relajado.

3. Naturaleza dentro de casa

Las plantas de interior no solo embellecen los ambientes, también hacen mucho por nuestra salud mental y física. Entre otros beneficios, ayudan a relajarte, son humidificadores naturales, limpian el aire y aportan energía. Aún más, especialmente las plantas con flores(las rosas, las orquídeas, la lavanda, los lirios y los geranios en específico) ayudan a reducir el estrés. No hay excusa: son elementos accesibles, económicos, y no traen más que beneficios incluso hasta en el rincón más olvidado de la casa. 

4. Imágenes felices

¿Hay algo más bonito que rodearse de seres queridos? Si colocas fotos y cuadros de amigos, familia o hasta de tu mascota, cualquier sala se sentirá cálida y reconfortable ante la presencia de imágenes y momentos de felicidad.

5. Relajación del Oriente

El yoga es una práctica originaria de la India conocida por sus aportes a la relajación mental y física. Es por eso que debemos tener a este país como un gran referente en esta materia e incorporar los elementos que acompañan a esta práctica tan antigua: inciensos, piedras energéticas, aceites aromáticos, y hasta pequeñas fuentes. Estos objetos aportan mucha paz al ambiente, son fáciles de conseguir, y movilizan las energías. 

6. Ambientes despejados

Si hay algo que abruma y sobrecarga, sin duda son las habitaciones excesivamente decoradas y llenas de mobiliario. Los espacios están pensados para que, justamente, haya espacio (aún más en los departamentos pequeños). Así que, si puedes hacerlo, separa los muebles, genera zonas de paso despejadas, vacía las estanterías y deshazte de los adornos que estén demás. 

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