Chile dice que sólo recuperó lo que considera suyo, el riquísimo desierto de Atacama

"Chile no hacía, pues, más que recuperar lo que le pertenecía por herencia histórica y por voluntad denodada de los hombres de trabajo". Con esas palabras resume la posición chilena respecto al desierto de Atacama el escritor de ese país, Jaime Eyzaguirre, en su libro denominado "Chile y Bolivia, esquema de un proceso diplomático".

El autor se remonta hasta la época de la colonia para afirmar que el territorio que ahora es Bolivia no tenía costa.

Asegura que el país nació a la vida republicana sin mar y que "no había, pues, más título justificativo del futuro puerto boliviano que la voluntad del Libertador Bolívar". Se estableció, entonces, que el puerto boliviano sería Cobija, donde se instituyó el gobierno del Litoral.

Entre tanto, Chile seguía considerándose soberano del desierto de Atacama; sin embargo, el propio historiador reconoce que no fue sino hasta 1842, cuando Chile supo de la existencia de yacimientos de guano en el desierto que se preocupó por el despoblado. Envió una comitiva para verificar la riqueza y el 13 de octubre de ese año dictó la ley que declaró propiedad nacional las guaneras al sur de la bahía de Mejillones y que "ningún barco podría cargar este producto sin permiso de las autoridades chilenas". Los reclamos de Bolivia e, incluso, la declaratoria de guerra no surtieron efecto.

"Exploradores, capitalistas y obreros chilenos constituían la casi total población que actuaba en el Litoral", dice Eyzaguirre. Luego, vino la guerra con España y, según la versión del autor chileno, la anexión de Bolivia a Perú y Chile porque estaba "tocada por el peligro común". Posteriormente vendría el tratado de límites de Melgarejo, luego un nuevo tratado y finalmente la guerra.

» Volver
Inicio «
Historia
» Ver texto
Los 3 en conflicto
» Ver texto





Especial desarrollado por el equipo de Bolivia.com
Con textos e imágenes de La Razón
2004 © Todos los derechos reservados

Escriba a: prensabolivia@interlatin.com