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Tomás
frías
Distinguido abogado potosino (1804-188) que fue Presidente
de Bolivia en dos ocasiones, de noviembre de 1872 a mayo
de 1873 y de enero de 1874 a mayo de 1876, cuando fue derrocado
por Hilarión Daza. Frías tenía una
clara concepción de los fines chilenos una década
antes, cuando en 1864 estuvo en Santiago para conciliar
una crítica situación derivada de la ocupación
chilena de Mejillones. Esta fue una de las razones por las
que, en su gestión, se preocupó de suscribir
formalmente el tratado de alianza con el Gobierno de Perú.
Mariano
Melgarejo
Es el personaje político más controvertido
de la historia boliviana. Nacido en Cochabamba (1820-1871)
se dedicó a la vida militar y llegó al poder
mediante un golpe de Estado. Su temperamento bipolar lo
convertía en un ser feroz y, un segundo después,
rebosaba de generosidad. Ese momento generoso le hizo anular
la secreta declaración de guerra a Chile y dar todo
su apoyo al vecino que enfrentaba a la Armada española.
Perdió una oportunidad de oro para fijar límites
con Chile.
Severino
Zapata
Coronel del Ejército boliviano y muy amigo del presidente
Hilarión Daza, ejercía como Prefecto del departamento
de Litoral y se encontraba en Antofagasta el día
14 de febrero de 1879 para proceder al remate de bienes
de la empresa salitrera chilena, que se negó a pagar
tributos Ese mismo día fue notificado de la ocupación
chilena del puerto por el comandante del acorazado Lord
Cochrane. Zapata participó en la defensa de Calama
con Abaroa y Cabrera y otros 130 combatientes.
Adolfo
Ballivián
Hijo del vencedor de Ingavi, el general Adolfo Ballivián
retornaba de Europa cuando, a su paso por Lima, le pidieron
que fuera quien negocie y suscriba el tratado de alianza
con Perú, que fue rubricado por su sucesor el presidente
Tomás Frías. Nacido en La Paz en 1831, Adolfo
Ballivián asumió la presidencia constitucional
de Bolivia en mayo de 1873, pero renunció nueve meses
más tarde, por motivo de enfermedad. Murió
en La Paz en febrero de 1874 víctima de un cáncer.
Eduardo
Abaroa
Nació en San Pedro de Atacama en 1838 y murió
a los 41 años el 23 de marzo de 1879 en Calama, adonde
había llegado unos días antes en viaje de
negocios relacionados con una mina. Contador de profesión,
casado y padre de cinco hijos, tres niñas y dos varones,
no dubitó en quedarse para defender el suelo patrio.
Abaroa, a quien los historiadores retratan como un hombre
alto, delgado, de ojos claros y cabello prematuramente cano,
se ha convertido, tras su inmolación en el puente
Topáter, en un héroe nacional.
Ladislao
Cabrera
Periodista, abogado, profesor y político, Cabrera
nació en Cochabamba hacia 1830, aunque gran parte
de su juventud residió en Arequipa. Había
llegado, a sus 49 años, a Calama donde ejercía
el cargo de forense cuando se produjo la ocupación
chilena. Junto al subprefecto Fidel Lara y a Eduardo Abaroa,
Cabrera organizó y comandó la defensa de Calama.
Ante la superioridad del enemigo dispuso el repliegue de
sus hombres. Más tarde, Cabrera trabajó en
La Paz con Narciso Campero.
Hilarión
Daza
Fue el ególatra boliviano y así se refleja
en el largo programa de festejos de casi dos semanas por
su cumpleaños, el 14 de enero. Derrocó al
presidente Frías en 1876 y una Asamblea lo proclamó
Jefe de Estado ese mismo año. Fue destituido en plena
campaña militar por el mando militar boliviano, después
de su papel desde el comienzo de la guerra hasta su retirada
de Camarones. Fue asesinado en 1894 cuando regresaba de
Europa a Bolivia para defenderse de los cargos de traición
a la Patria.
Narciso
Campero
Se contaba entre los pocos con estudios militares en Europa,
y su figura despertó esperanzas entre los aliados
en la campaña militar. Comandó la V División,
de "los israelitas" decían, porque recorrieron
2.075 kilómetros por el desierto sin llegar a ninguna
parte. Tuvo un papel destacado en el Campo de la Alianza.
Una convención lo ratificó como Presidente
y gobernó entre 1880 y 1884. Llamó a elecciones
y transfirió el mando constitucional al elegido presidente
Pacheco.
Miguel
Grau
El capitán de la Marina peruana Miguel Grau, comandante
del monitor "Huáscar", se constituyó
en el mayor obstáculo para la Armada chilena que
deseaba consagrar su supremacía en el océano
Pacífico. Su leal caballerosidad le llevó
a salvar al enemigo de ahogarse, mientras el adversario
ultimaba en el agua a sus camaradas del "Independencia".
Desde entonces, casi en solitario libró su propia
batalla bombardeando puertos y hundiendo barcos enemigos,
hasta que, en una celada, seis buques de guerra le dieron
fin.
Juan
Buendía
Comandante del Ejército Aliado del Sur, el general
Juan Buendía estaba considerado como un militar de
salón, más bien timorato e indeciso. Cansado
y enfermizo delegó en ocasiones su responsabilidad
al coronel Belisario Suárez. La campaña en
San Francisco, Pisagua y Tarapacá reflejaron errores,
y dicen los historiadores, la falta de mando de Buendía
sobre las tropas indisciplinadas junto a los desaciertos
del presidente Daza, ocasionaron desastres para la alianza
Perú-Boliviana.
Emilio
Sotomayor
Militar chileno de larga trayectoria. Era hermano del
comandante general del Ejército, Rafael Sotomayor,
uno de los accionistas de la "Compañía
de Salitre y FFCC de Antofagasta". Emilio fue Jefe
de Estado Mayor del Ejército Expedicionario y dirigió,
desde el acorazado Blanco Encalada, la toma de Antofagasta,
comandó la ocupación de Calama y el desembarco
frente al puerto de Pisagua. Según los historiadores,
cuestionó la injerencia de Santiago en las operaciones
militares del Norte.
Comandante
González
Su nombre quedó relegado por aquel otro labrado en
la guerra. "Pachacha" González. Este coronel,
de contextura delgada y de abanicado bigote, fue comandante
del Batallón "Illimani" de Bolivia y, junto
con sus camaradas peruanos del "Zepita", al mando
de Ladislao Espinar, condujo a sus soldados al asalto de
baterías chilenas en lo alto del cerro San Francisco,
en el que se registraron heroicos actos desde que ascendieron
por la ladera del cerro, esquivando las balas enemigas.
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