Nicolás Maduro volverá a presentarse ante la justicia de Estados Unidos. Foto: EFE
Seis meses después de su sorpresiva captura, el depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores asistirán este miércoles 22 de julio a una nueva audiencia de revisión en una corte federal de Nueva York.
La comparecencia de ambos había sido aplazada previamente por motivos logísticos y de seguridad. Este paso judicial representa uno de los procesos penales más relevantes de la región en los últimos años.
¿Cómo va el caso en contra de Maduro?
Todo comenzó a principios de enero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses capturaron a Maduro y a su esposa en Caracas durante la “Operation Absolute Resolve”.
Ambos fueron trasladados rápidamente a Nueva York, donde enfrentan cargos graves por narcoterrorismo, narcotráfico, lavado de dinero y corrupción. Desde entonces, permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn y se han declarado no culpables.
El proceso, a cargo del juez federal Alvin K. Hellerstein del Distrito Sur de Nueva York, ha estado marcado por intensas disputas procesales. La defensa ha sufrido reveses importantes. El juez Hellerstein rechazó intentos para desestimar la acusación y prohibió compartir ciertas pruebas con otros acusados aún no detenidos.
Sin embargo, Maduro obtuvo una victoria relevante cuando el magistrado aprobó modificaciones a licencias de la OFAC, permitiendo que el Gobierno venezolano financie su defensa legal.
¿Por qué cambiaron la fecha?
Esta audiencia estaba fijada en principio para el pasado 30 de junio, pero la Fiscalía pidió posponerla para mañana debido a los retos de seguridad.
"El Gobierno entiende que el aplazamiento es estrictamente necesario para evitar problemas de programación y cuestiones logísticas relacionadas con garantizar un traslado seguro del acusado y el mantenimiento de la seguridad pública en relación con la fecha actualmente fijada para el 30 de junio", indicó entonces el documento legal presentado.
En junio y la primera mitad de julio, la seguridad de Nueva York tenía todas sus fuerzas en el Mundial de fútbol 2026, que terminó el pasado domingo con la victoria de la selección española.
La audiencia requiere la presencia física de Maduro y Flores en la sala de Manhattan; por lo tanto, el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) necesita desplegar un fuerte dispositivo de seguridad para resguardar su traslado terrestre desde Brooklyn.
Maduro se enfrenta a cargos por conspiración para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína, mientras que Flores está acusada de delitos relacionados con la importación de drogas y posesión de armas. En audiencias anteriores, la defensa argumentó su inmunidad como jefe de Estado y el propio Maduro llegó a autodefinirse como un "prisionero de guerra".