Según la defensa de Zúñiga, el expresidente Arce es el único responsable de la asonada militar del 2024. Foto: ABI Capturas referenciales.
El abogado del excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, Eduardo León, aseguró que planteó la posibilidad de un juicio de responsabilidades contra el expresidente de Bolivia, Luis Arce. Asegurando que el verdadero responsable de la asonada militar de junio 2024.
Esta estrategia defensiva cobra fuerza a pocos días del inicio del juicio oral previsto para el 13 de julio de 2026, donde Zúñiga y otras 21 personas enfrentan cargos graves por su participación en el despliegue de tropas en la Plaza Murillo.
Responsabilidad penal en el caso
León no solo busca eximir de responsabilidad a su cliente, sino que apunta directamente al expresidente como el autor intelectual de los hechos.
“Si quieren encontrar una persona que es la responsable de este hecho, de una instrumentalización de las Fuerzas Armadas es Luis Arce Catacora”, afirmó León en entrevista con la Agencia Boliviana de Información (ABI).
Además, anunció que, tras la declaración de Zúñiga, elaborarán un pliego acusatorio para impulsar un juicio de responsabilidades contra Arce por traición a la patria, delito que podría acarrearle hasta 30 años de prisión.
¿Qué ocurrió el 26 de junio de 2024?
Zúñiga, quien había sido destituido como comandante general del Ejército apenas un día antes tras declaraciones controvertidas sobre Evo Morales, encabezó el despliegue de tropas y tanquetas hacia la Plaza Murillo, en La Paz.
Los vehículos blindados irrumpieron en las puertas del Palacio Quemado, mientras el militar declaraba públicamente la necesidad de “recuperar la patria” y formar un nuevo gabinete. Todo esto ocurrió el pasado 26 de junio de 2024.
El enfrentamiento fue breve pero impactante. El propio presidente Luis Arce confrontó a Zúñiga en el lugar y exigió la retirada de las fuerzas. Horas después, el nuevo comandante designado por Arce ordenó el repliegue.
Zúñiga fue detenido esa misma noche tras los hechos registrados en la plaza Murrillo. Desde entonces, el gobierno calificó el episodio como un intento de golpe de Estado, mientras que el exmilitar y su defensa lo describen como un montaje orquestado desde el poder.
La defensa argumenta que Zúñiga y otros oficiales actuaron bajo órdenes superiores, algo que "estaba acordado". León asegura que Arce, junto al exministro de Defensa Edmundo Novillo y el entonces comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, instruyeron la operación, dejando abierta la posibilidad de que no fuera un Golpe de Estado.