Los bloqueos en Parotani y Tarata generaron alerta durante este jueves. Foto: Twitter Capturas videos.
Tras reportes de nuevas amenazas, las autoridades confirman que se solicitaron refuerzos significativos en el cruce Tarata, a la altura del kilómetro 19 de la carretera antigua Cochabamba y en Parotani, vía hacia Oruro.
“Estamos más de 550 efectivos policiales que concentrados acá en Parotani, estamos prácticamente con un campamento, donde vamos a seguir haciendo patrullajes en Capinota, en los diferentes lugares Parotani y alrededores, para poder darle la libertad de locomoción a toda la población cochabambina”, declaró el comandante departamental Alejandro Basto.
Además, aseguró que no permitirán cortes en la circulación y que se enviarán más efectivos si es necesario para reforzar y relevar al personal actual.
Parotani y Tarata han sido escenarios frecuentes de movilizaciones, enfrentamientos y operativos de desbloqueo en los últimos meses. En mayo y junio de 2026, se registraron intentos de bloqueo que derivaron en intervenciones policiales y militares, uso de agentes químicos, lanzamientos de dinamita desde cerros y detenciones preventivas.
Las autoridades han enfatizado su compromiso con la movilidad ciudadana. El refuerzo actual busca disuadir nuevas acciones y responder rápidamente si se materializan las amenazas, en un marco donde se han registrado hostigamientos, quema de llantas y colocación de obstáculos en el pasado reciente.
Impacto económico de los bloqueos
Los bloqueos prolongados han generado un fuerte golpe a la economía boliviana. Según estimaciones del sector industrial y empresarial, las pérdidas acumuladas superan los 2.820 millones de dólares.
Esto afecta a más de 13.000 industrias y 150.000 trabajadores, principalmente en sectores de manufactura, agroindustria, turismo, minería y transporte.
En Cochabamba, el departamento más afectado en varios periodos, las pérdidas solo en los primeros días de bloqueos recientes alcanzaron cifras superiores a los 700 millones de bolivianos.
Los analistas advierten que el perjuicio ya duplica la inversión extranjera recibida en 2025 y podría ser equivalente al impacto del 5,5% en el PIB, con efectos peores que los observados durante la pandemia en algunos sectores.
“Hay una crisis de Estado”, ha señalado el economista y exministro Gonzalo Dunn en relación a la situación, advirtiendo que los efectos de estos bloqueos superarán los de la pandemia.
Mientras las tensiones políticas persisten, el refuerzo policial en Tarata y Parotani representa un esfuerzo por restaurar la normalidad en rutas vitales. Sin embargo, la incertidumbre continúa, y el llamado al diálogo responsable por parte de las autoridades y sectores involucrados se vuelve cada vez más urgente para mitigar el daño económico y social que afecta a toda la población boliviana.