Los incendios forestales podrían ser provocados tras observaciones de bomberos. Foto: Twitter Capturas videos.
La sequía y los fuertes vientos han generado incendios forestales en Tarija, las autoridades sostienen que la emergencia que afecta a las comunidades podría haber sido intencional.
Esta afirmación no surge de la especulación, sino de observaciones directas en el terreno, donde bomberos y comunarios han reportado casos de personas que encienden el fuego y luego se retiran, agravando una situación ya compleja.
Daños reportados por autoridades
Según reportes oficiales, en Tarija los incendios han dañado alrededor de 5.000 hectáreas y han obligado a declarar en emergencia o desastres a municipios como San Lorenzo. Las llamas no solo consumen vegetación, sino que han llegado a amenazar y afectar viviendas en comunidades como Erquis, donde se vivieron escenas dramáticas de evacuaciones y rescates, incluso de menores en medio del avance del fuego.
Aunque no se registran víctimas fatales confirmadas hasta el momento, el impacto en la población es palpable: familias desplazadas temporalmente, pérdida de cultivos, ganado y fuentes de sustento, además de una presión constante sobre los recursos de respuesta local que, según las propias autoridades, ya superaron su capacidad técnica, operativa y financiera.
Reacciones del Gobierno
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, ha señalado que Tarija, junto a Santa Cruz y Cochabamba, concentra los focos más activos del país. Por su parte, el presidente de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija, el oficialista Nivardo Paz, afirmó recientemente que se está “muy cerca” de extinguir los incendios en el departamento, lo que refleja tanto el esfuerzo desplegado como la urgencia por contenerlos.
Las voces oficiales coinciden en que, si bien la sequía extrema y las altas temperaturas facilitan la propagación, existe evidencia clara de intervención humana. Bomberos han alertado explícitamente: “Hay personas que prenden fuego y luego se van”.
Esta práctica, lamentablemente recurrente en Bolivia, se asocia muchas veces a la preparación de suelos para agricultura o ganadería, o incluso a descuidos que derivan en siniestros mayores.
Las autoridades enfatizan que estos actos no solo agravan la emergencia actual, sino que complican las labores de control en un terreno montañoso y con vientos que impulsan rápidamente las llamas hacia zonas pobladas.
En lo que va de 2026, el país ya registra decenas de incendios, con Cochabamba reportando 37 solo en el departamento. Históricamente, periodos de mitad de año muestran una cronología de fuegos que han transformado paisajes enteros, afectando áreas protegidas como el Parque Nacional Otuquis en Santa Cruz o el Tunari en Cochabamba.