El abogado de Zúñiga, Eduardo León, calificó de positiva la decisión del juez. Foto: Interlatin
Tras el juicio oral por la toma militar de la Plaza Murillo, el excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, recibió medidas sustitutivas de la libertad dándole el beneficio de la detención domiciliaria. Esta decisión llega tras más de dos años de reclusión del militar en el penal de El Abra, en Cochabamba.
“Se ha determinado otorgar medidas sustitutivas a la detención preventiva como es la detención domiciliaria, arraigo y fianza. Se va a cumplir dentro de las 72 horas y en esa circunstancia vamos a tener al señor Zúñiga en libertad”, precisó Eduardo León, abogado defensor de Zúñiga tras salir de la audiencia.
Proceso penal en su contra
Zúñiga enfrenta cargos por delitos como alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, terrorismo y resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes. Es el principal acusado en un proceso que involucra a decenas de militares y algunos civiles, aunque la mayoría de los procesados ya han obtenido medidas sustitutivas o sobreseimientos.
El juicio oral contra 22 acusados inició este lunes 13 de julio en La Paz, aunque se dictó un cuarto intermedio y se prevé su reinstalación para este martes. La defensa de Zúñiga busca avanzar en la aclaración de los hechos, mientras que el Ministerio Público y partes acusadoras sostienen la existencia de riesgos procesales que inicialmente justificaron su prisión preventiva.
Zúñiga permanecerá en la prisión de San Pedro (La Paz) hasta que se concrete la fianza y otras garantías en un plazo de 72 horas, tras lo cual pasará a detención domiciliaria. Trascendió que deberá pagar una fianza que asciende a los Bs. 200.000 previo a su beneficio.
Continuidad del proceso
Tanto la Fiscalía como la defensa podrían recurrir a resoluciones. Históricamente, peticiones previas de cesación a la detención preventiva de Zúñiga habían sido rechazadas por persistir riesgos de fuga u obstaculización, pero el avance al juicio oral y el tiempo transcurrido parecen haber influido en esta nueva determinación judicial.
El desarrollo del juicio oral será clave para esclarecer responsabilidades y podría marcar un precedente en casos de movilizaciones militares en el país. Zúñiga y su defensa insisten en la inocencia y en la falta de violencia real, asegurando que "no hubo disparos, no hubo sangre”, las autoridades gubernamentales de entonces lo presentan como una amenaza al orden constitucional.