Morales cambió a la confrontación y arremetió contra el presidente, Rodrigo Paz. Foto: Twitter Capturas.
“Vamos a ver quién tiene los días contados”, así retó el expresidente, Evo Morales, al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, respondiendo a las acusaciones de narcotráfico en la región del Chapare.
“Si es machito, que venga al Trópico de Cochabamba y le voy a enseñar cómo se gobierna”, precisó Morales este miércoles 10 de junio desde una concentración en Chimoré.
En medio de bloqueos que ya superan los 40 días, y una crisis de desabastecimiento que afecta especialmente a La Paz y El Alto, Morales, respondió a las declaraciones del mandatario actual y lo desafió abiertamente.
Morales especificó el lugar: Lauca Ñ, sede de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico, donde suele contar con fuerte resguardo sindical. Además, añadió que gobernarían “con ama sua, ama llulla, ama qhella” no robar, no mentir, no ser flojo, principios andinos que invocó para contrastar con su visión de la actual gestión.
¿Por qué Evo pasa ahora a la confrontación abierta?
El reto de Morales se enmarca en una escalada de tensiones que viene de semanas atrás. Bolivia enfrenta prolongados bloqueos de carreteras impulsados por sectores afines al evismo, la Central Obrera Boliviana y federaciones campesinas. Estos exigen, entre otras cosas, la renuncia del presidente Rodrigo Paz, a quien acusan de impulsar políticas neoliberales, privatizaciones y una mayor influencia estadounidense.
Desde el Gobierno, se acusa a Morales de alentar estas movilizaciones para desestabilizar el orden constitucional, financiadas presuntamente por recursos ilícitos. Autoridades han hablado abiertamente de “narcoterrorismo” y han advertido que “los violentos y narcoterroristas tienen los días contados”.
El exmandatario también tildó a Paz de “marioneta” de Donald Trump, negó haber ordenado tomas de cuarteles, aunque felicitó a quienes lo hacen, y aseguró que no se escapará del país, retando al Gobierno a detenerlo si quiere. Advirtió que cualquier muerto o herido será responsabilidad del presidente.
El presidente Rodrigo Paz ha mantenido una línea firme, pero ha insistido en el diálogo. En declaraciones recientes, enfatizó que no dejará pasar el “narcoterrorismo” y que Evo Morales deberá responder ante la justicia, aunque sin provocar más muertes. El Ejecutivo ha impulsado medidas como la ley de estado de excepción para facilitar el desbloqueo de carreteras con apoyo policial y, eventualmente, militar.
Por su parte, las federaciones del Trópico se han declarado “escudo humano” para proteger a Evo, mientras que los dirigentes como el ejecutivo de la Federación Túpac Katari, cuya aprehensión generó más protestas, mantienen la presión en las calles.