Bolivia.com La Paz Miércoles, 27 / Jun / 2018

Toribio Ticona, el cardenal que da un rostro indígena a la Iglesia

La Iglesia católica boliviana adquiere un rostro indígena con la consagración del tercer cardenal de su historia.

Ticona el cardenal que da un rostro indígena. Foto: EFE
Ticona el cardenal que da un rostro indígena. Foto: EFE

La Iglesia católica boliviana adquiere un rostro indígena con la consagración del tercer cardenal de su historia y el segundo nacido en ese país, el octogenario Toribio Ticona Porco, quechua hablante y caracterizado por su trabajo pastoral con campesinos y mineros del altiplano.

El papa Francisco nombró a Ticona para formar parte del Colegio Cardenalicio junto a otros trece pastores de distintas partes del mundo.

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El prelado encarna la vocación de un "sacerdote servicial y humilde", expresó la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB) en un comunicado tras conocerse su nombramiento en mayo pasado.

El obispo indígena boliviano es, junto al mexicano Sergio Obeso Rivera y al español Aquilino Bocos Merino, uno de los tres prelados mayores de 80 años que recibirá la distinción por sus años de servicio a la Iglesia, pero no serán electores.

Ticona nació el 25 de abril de 1937 en Atocha, un pequeño poblado minero situado en el departamento andino de Potosí (suroeste).

Su padre, un excombatiente de la guerra del Chaco (1932-1935) librada entre Bolivia y Paraguay, murió cuando él era muy pequeño.

Durante su niñez, urgido por la situación económica de su familia, trabajó como lustracalzados y vendedor de periódicos.

Ya de joven se dedicó a la minería y también fue obrero en una fábrica de cervezas, según fuentes de su familia consultadas por Efe.

Durante su juventud estuvo permanente ligado al trabajo eclesial en la parroquia potosina de la Inmaculada Concepción, en la que conoció a un par de misioneros belgas que lo encauzaron a la vida sacerdotal y con los que fundó la Juventud Obrera Católica (JOC).

Ambos religiosos extranjeros solían llevar al joven Ticona a las misiones rurales en las que colaboró como monaguillo, campanero y traductor, por su conocimiento del idioma quechua.

Luego ingresó al seminario de Sucre, la capital constitucional de Bolivia, aunque una etapa de su formación la realizó en Chile, para ordenarse en 1967, a sus 30 años.

Su círculo familiar recordó sus primeros años de sacerdocio como los de un cura "tercermundista", permanentemente vinculado a la labor pastoral con campesinos y mineros.

Colaboró con el obispo español Jesús López de Lama, encargado de Corocoro, una jurisdicción situada en el altiplano, al sur de La Paz, donde impartía los servicios religiosos nuevamente a campesinos y mineros.

Fue ordenado obispo en abril de 1986 y trabajó durante varios años en la diócesis de Potosí, según información del episcopado.

EFE