En esas reuniones se tratarán, entre otros temas, los casos de extradición, sin embargo se aclaró que se mantendrá la negativa de extraditar a Gonzalo Sanchez de Lozada.
Ventrell indicó que Estados Unidos y Bolivia mantienen conversaciones desde noviembre del año pasado para el retorno de sus respectivos embajadores, retirados desde 2008.
Sin embargo, Estados Unidos declinó realizar comentarios sobre las críticas del Gobierno de Bolivia y de otros sectores sociales, tras su negativa a extraditar a Sánchez de Lozada, acusado en el país por la muerte de 63 manifestantes en octubre de 2003.
El portavoz indicó que la relación entre los dos países ha tomado un poquito más de rumbo y se espera que se mantenga o se intensifique.