Alejandro Delius recuerda toda su trayectoria y explica como tuvo que asociarse a Sobodaycom. Foto: Facebook captura Alejandro Delius
El cantante y vocalista de Quirquiña, Alejandro Delius, anunció a través de sus redes sociales que inició un proceso judicial contra Sobodaycom para que se le pague una compensación por haber cobrado a su nombre los derechos de autor, intérprete y compositor de sus canciones.
“Por todos los artistas que han usado mis canciones deliberadamente, y Sobodaycom ha cobrado por eso. Por todos los boliches y fiestas e instituciones que han usado mis canciones y ellos han cobrado”, señala Alejandro Delius.
Delius afirma que esta organización señala que el cantante no es socio, lo que señala que sería un “crimen” porque habría sido eliminado “deliberadamente” del sistema de esta sociedad.
De esta manera, el cantante boliviano, Alejandro Delius recuerda toda su trayectoria y explica como tuvo que asociarse a Sobodaycom en el año 2002, cuando el grupo al que pertenecía se llamaba Son Fusión. Luego también relata cómo había denunciado la falta de pago de parte de esta sociedad cuando Quirquiña obtuvo éxito.
“Ahora resulta que no soy socio, que no me tienen que dar un peso, cuando, sin embargo, los estatutos (establecen que) así tu no seas socio, tienes que recibir tu dinero como compositor. Esto es grave, no es simple”, añadió el reconocido cantante.
Es así que pide que a su público que todos los lugares donde suena o toca Quirquiña le envíen las facturas de los pagos que realizan a Sobodaycom, con la finalidad de conocer estos datos en el marco del proceso que lleva adelante el intérprete.
La polémica de los artistas
En anteriores semanas artistas de Bolivia se pronunciaron en contra de la Sociedad Boliviana de Autores y Compositores de Música. Los artistas denunciaron que no reciben los pagos de esta sociedad sobre sus derechos de autor.
Cabe señalar que Sobodaycom es una entidad sin fines de lucro que es regulada por el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (SENAPI). Esta sociedad cobra las regalías correspondientes por la ejecución o reproducción pública de música en territorio boliviano.
La polémica inició luego de que el cantante Luis Vega denunciara estos mismos hechos, sobre el cobro de las regalías de sus canciones. En ese sentido, los roces con los artistas comenzaron y la polémica se encendió al sumarse muchas más denuncias de otras personalidades.