Las dos presentaciones (Bs 20 la entrada) marcan el inicio de la temporada de la compañía Corporalia, que de esta manera llega con una propuesta diferente. Bajo la dirección coreográfica de Miguel Marín, co-director y profesor de la compañía, el espectáculo indaga sobre cómo el hombre afronta sus rupturas en el transcurso del camino de su vida.
“La obra trata del hombre como género; es decir, el hombre proyectándose hacia una sociedad que lo cierra y lo limita en su misma vida como trabajador, esposo, hijo... llevándolo a limitar sus expresiones a enfriar o accionar a otra forma hacia ellas”, afirma Marín.
¿Y por qué tomar el té? Pues en ambas presentaciones se irrumpirán algunos esquemas y se desafiará a la ironía del juego femenino de tomar el té, actitud muchas veces limitada a mujeres en Bolivia. Ambos géneros percibirán sentimientos diferentes, la transmisión de emociones y pasiones en la obra es amplia; si quien lo recibe está con cierta tristeza tendrá una forma de recepción o si tiene alguna felicidad concreta la percepción será diferente.
El espectáculo es organizado por el Centro Cultural Simón I. Patiño y Fundarte.
Lugar: Calle Independencia esq. Suárez de Figueroa