Los avances de fueron publicados en revistas científicas. Foto: EFE
Una investigación liderada por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), logró identificar que las personas que viven en sectores andinos poseen un gen que les permite una mejor adaptación a la altura.
El médico e investigador, Ricardo Amaru, dijo en contacto con EFE que se pudo identificar que los pobladores andinos que viven en la altura poseen un gen mutado, se trata del NFKB1, que permite una mejor adaptación a la altitud y protege a su sistema del “mal de altura”.
"Nuestra observación siempre iba ligada a que nosotros tenemos algo distinto a los que viven a nivel del mar. Entonces (...) en nuestros laboratorios de terapia celular, empezamos a buscar la diferencia entre las células de aquellos habitantes a nivel del mar y en la altura", dijo el investigador.
Amaru resaltó que la investigación inició hace unos 16 años, al ver cómo se practicaba fútbol en La Paz o El Alto, pero también en el centro minero de Chorolque, que se ubica a unos 5.000 metros sobre el nivel del mar.
En los estudios se pudo identificar “ciertas diferencias de crecimiento”, por lo que lo siguiente fue la búsqueda de genes, en una comparación para ver diferencias en la genética, entre pobladores andinos y quienes habitan al nivel del mar.
De esta revisión se pudo determinar que la gente que vive en sectores con altitud tiene cinco genes distintos a los de las personas que viven a nivel del mar. Estas diferencias ayudarían a tener un sistema cardiovascular más desarrollado, con corazón y pulmones más fuertes.
El primer gen que se investigó fue el NFKB1, que, según Amaru, "el hombre andino tiene el gen mutado del NFKB1 disminuido", lo que hace que la reacción inflamatoria ante la falta de oxígeno no sea mucha.
Se extiende la investigación
Los avances fueron publicados en revistas científicas y llamaron la atención del médico científico Josef Prchal, docente de la Universidad de Utah, de EE.UU., por lo que la institución se sumó a la investigación.
De esta forma, el equipo pudo evaluar también a voluntarios europeos expuestos a condiciones similares a las de un sitio a 4.500 metros de altitud. Así se llegaron a conclusiones, Amaru indicó que el estudio pudo verificar que el 90 % de los pobladores andinos "tienen mutados estos genes".