Desde el punto de vista antropológico:Todos Santos y Dia de los Difuntos, dos expresiones propias de una cultura de reciprocidad.

Desde el punto de vista antropológico la festividad de Todos Santos, es una yuxtaposición de símbolos, en los que unos serán más fuertes que otros.

El antropólogo Freddy Eliseo Michell, director de la Carrera de Antropología de la Universidad Mayor de San Andrés, asegura que en estas fechas se pretende hacer una reminiscencia de algo que ocurrió antes, un símbolo que se asemeja a la Santa Cena Católica, en especial con el vino y el pan, expresado en formas humanas, como las tantawawas, o niños de pan.

Esta manifestación marca el elemento de la etnicidad, que significa marcar la diferencia de una cultura frente a otra. Con el "pan para todos", se refleja de cierta forma el cuerpo de Cristo y se recrean las perspectivas culturales, siempre reclamando el derecho a la diferencia y manifestación.

Existen parientes regionales de la fiesta de Todos Santos y Día de los Difuntos. Los orígenes de la manifestación, se dieron simultáneamente en las poblaciones quechuas, aimaras, ururs y entre los 3 grupos hay diferencias, al igual que entre cada uno y todo esto tiene que ver con un hecho eminentemente católico. Ambas corrientes, católica y andina, se van a yuxtaponer, no existe el sincretismo.

Las fechas religiosas coinciden. Sin embargo en Todos Santos y en el Día de los Difuntos se busca recrear elementos de la cultura andina con toda salvedad de heterogeneidad, son sumamente diferentes.

La principal tradición: la mesa de Todos Santos

En el marco de la globalidad, heterogénea y lo que se dio en conjunto a la Iglesia Católica. La tradición es hacer una mesa para que llegue el difunto.

Todos Santos-Difuntos.

Existen tradiciones diferentes para recibir al difunto, según las costumbres de las familias y las regiones. Algunos lo reciben hasta el tercer año y otros hasta el séptimo. El primer año tiene una significación diferente a los demás.

Un hecho importante es que la mesa de Todos Santos, tradicionalmente se arma en tres niveles: Alaxpacha (cielo), Ak’apacha (tierra), Mank’apacha (infierno). La distribución en la mesa también se hará respetando estas formas. Cada una interpreta un sentido, enfatizando en los gustos del difunto en comidas y frutas, según el manejo de pisos ecológicos.

"La presencia de frutas, aún en la zona andina, mediante cítricos, bananas y cañas, demuestra una lectura histórica que implica que en lo anterior, sin la presencia del comercio había una redistribución de la producción, que no tenía un sentido económico monetario. Se produce la presencia de otros pisos ecológicos en este contexto", explica el antropólogo.

Sin embargo, la presencia de símbolos como la escalera para subir al cielo, o las alas si el difunto es un niños, demuestran que las creencias y expresiones religiosas populares están combinadas con las creencias cristianas.

Por cada piso hay diferentes elementos. La semilla de cebolla, según sus creencias, sirve para alimento o siembra de quien parte. "La muerte para nosotros no está separada de la vida, por eso la esperamos, en determinado momento la persona baja y se hace presente. Se cree que siempre está con nosotros pero en este particular día va a bajar o va a subir, según la percepción" asegura.

La relación de género se demuestra de formas diferenciadas en el armado de las mesas. Sin embargo, los niveles generacionales se demuestran mediante las las tantawawas, que son representaciones de infantes.

Los símbolos que se colocan en las mesas son los elementos culturales. La reivindicación de comportamientos culturales nos diferencia con los occidentales. Es la identificación andina, que también corresponde a la cultura para el desarrollo, no solo en lo ritual, sino con todo cuanto implica cultura (lo económico, pisos ecológicos, etc.). Todo esto está en la mesa ritual.

Existen mesas comunes y rituales. La relación de los tres niveles está de acuerdo con los pisos ecológicos, aunque existe una cruz en el ultimo nivel, que señala la presencia del cristianismo.

Sobre la presencia de espíritus

Como vida y muerte no se separan, la raíz andina dice que esta vida está aquí mismo, entonces con la muerte esta persona va a cargar con todos estos recursos (se queda en la tierra).

Según los tres niveles, estamos esperando que venga el Jach’a Ajayu o Ajayu Mayor (espíritu mayor), porque los demás se pierden cuando la persona muere (el Jisck’a, el Sullk’a, ajayus pequeños). Hay diversos significados que dicen de su presencia, hasta la presencia de una mosca en el plato de comida es una señal de la llegada del espíritu. Se dice que el difunto llega al mediodía y se también se vá también a esa hora del día siguiente.

Plegarias a cambio de pan

"Los niños rezan en las casas a cambio de pan y masitas. Para ellos es el día de la fiesta", dice Michell. "Esta redistribución indica cómo se devuelve a través de la gente todo lo acumulado".
Constantemente se genera la percepción andina de la reciprocidad que no tiene nada que ver con el intercambio. Desde otro punto de vista es una alta solidaridad, uno debe ser solidario con todos, el pan no se puede guardar, sino darlo en demasía.



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