Por: Mary Mora con información de EFE • Bolivia.com

Bolivia se prepara para celebrar el 5.530 Año Andino Amazónico en 222 sitios sagrados

"Poco a poco" en Bolivia se está recuperando la identidad ancestral con este tipo de hitos festivos.

El epicentro de las celebraciones del solsticio de invierno se llevará a cabo junto a la población de Tiahuanaco. Foto: EFE
El epicentro de las celebraciones del solsticio de invierno se llevará a cabo junto a la población de Tiahuanaco. Foto: EFE

"Poco a poco" en Bolivia se está recuperando la identidad ancestral con este tipo de hitos festivos.

Bolivia inició las actividades por el Año Nuevo Andino, Amazónico y Chaqueño o solsticio de invierno 5.530 que se celebrará el próximo 21 de junio en al menos 222 sitios sagrados del país y que servirá para pedir a la Pachamama o Madre Tierra la superación total de la pandemia por la COVID-19.

El lanzamiento oficial del también conocido como "Willka Kuti" o "Regreso del Sol" inició con una oblación a la Pachamama que fue guiada por yatiris o chamanes aimaras que desarrollaron ritos alrededor de una hoguera que previamente se alimentó con ofrendas que simbolizaban la prosperidad como los "sullus" o fetos de llama.

"Poco a poco" en Bolivia se está recuperando la identidad ancestral con este tipo de hitos festivos, dijo Choquehuanca.

El epicentro de las celebraciones del solsticio de invierno se llevará a cabo junto a la población de Tiahuanaco, donde están las ruinas precolombinas del mismo nombre.

Tradicionalmente, quienes practican estos rituales ancestrales se suelen reunir antes del amanecer en los sitios señalados como sagrados para recibir los primeros rayos del sol con las palmas de las manos abiertas.

"Al recibir los primeros rayos del sol aumentamos nuestras energías en el cuerpo, la mente el alma y el espíritu", dijo la ministra Orellana.

222 sitios sagrados

Según la ministra de Culturas, Sabina Orellana, para esta ocasión la celebración se efectuará "en 222 sitios sagrados en todo el país", de los nueve departamentos, aunque será la población de Tiahuanaco el centro de la celebración.

El próximo 21 de junio, declarado como festivo en 2009, marcará también el inicio de un nuevo ciclo agrícola por lo que también constituye una especie de solicitud de permiso a la Pachamama para agradecer por los beneficios de la tierra y prepararse para una nueva etapa de producción de alimentos.

Este momento servirá, además, para pedir a la Madre Tierra ayuda contra algunas "inclemencias" como la pandemia y reforzar los lazos comunitarios de unidad y reciprocidad entre los bolivianos.

"La pandemia nos ha tambaleado, se ha llevado a muchos de nuestros hermanos, por eso es que debemos abrazarnos y cargarnos de energías positivas", enfatizó el alcalde de Tiahuanaco, Flavio Merlo.

En ese sentido, Choquehuanca recomendó a los bolivianos hacer antes de este evento una "preparación" de 40 días como signo de "limpieza" interior con algunas restricciones de alimentación.

El nombre de la fiesta ha evolucionado con criterios de inclusión, ya que comenzó a celebrarse hace pocas décadas en Tiahuanaco como Año Nuevo Aimara, luego se llamó Año Nuevo Andino-Amazónico, hasta que finalmente se adhirió el término Chaqueño en referencia a los distintos pisos ecológicos del país.