Evo Morales es declarado rebelde tras no asistir al inicio de su juicio oral en Tarija

El expresidente de Bolivia, Evo Morales, fue declarado en rebeldía por el Tribunal de Tarija tras no presentarse a su juicio oral. 

Por: Willmary Montilla • Bolivia.com
El expresidente no se presentó a su propio juicio oral en Tarija. Fue declarado en rebeldía. Foto: Twitter
El expresidente no se presentó a su propio juicio oral en Tarija. Fue declarado en rebeldía. Foto: Twitter

El expresidente de Bolivia, Evo Morales, fue declarado en rebeldía por el Tribunal de Tarija tras no presentarse a su juicio oral. 

Evo Morales, expresidente de Bolivia y líder cocalero, fue declarado en rebeldía por el Tribunal Primero de Sentencia de Tarija tras no presentarse a su propia audiencia de juicio oral por el caso de Trata de personas agravado. 

El Tribunal Departamental de Justicia de Tarija instaló la audiencia de juicio oral este lunes 11 de mayo en horas de la mañana por el delito de trata de personas con agravante, pero la ausencia del expresidente llevó al juez a ratificar y formalizar su situación de rebeldía, permitiendo que el proceso avance sin su presencia física.

Morales ya había sido declarado en esa condición con anterioridad tras no asistir a citaciones previas. Este lunes, el juez a cargo ratificó esa situación al confirmar su inasistencia. Como explicó el presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, Luis Esteban Ortiz, días antes: “De acuerdo al informe que tengo, él aún se encuentra rebelde. Entonces si él no comparecería, esa rebeldía va a ser ratificada”.

Esta figura procesal permite que el juicio continúe en ausencia del acusado, evitando la paralización indefinida del proceso, aunque la defensa mantiene que las notificaciones no fueron personales pese a que el domicilio de Morales es de conocimiento público. Sus abogados han anunciado que presentarán recursos contra la decisión y acudirán a instancias internacionales, denunciando lo que consideran una persecución política.

El juicio oral se desarrolla de forma presencial en Tarija, con medidas estrictas de seguridad, y podría derivar en una pena de entre 15 y 20 años de prisión si se llegara a una sentencia condenatoria. Sin embargo, la rebeldía activa órdenes como arraigo, aprehensión y anotación preventiva de bienes, aunque su ejecución efectiva dependerá de las circunstancias políticas y logísticas del país. 

Este caso revive debates profundos sobre escándalos durante la gestión de Morales y pone en tensión la relación entre justicia, política y derechos en Bolivia. Mientras el Tribunal avanza con el proceso, la defensa insiste en irregularidades de procedimiento y el entorno del expresidente lo califica de “juicio armado”. 

El caso se remonta a una denuncia por hechos ocurridos en 2015, cuando Morales habría mantenido una relación con una adolescente de 15 años. En 2016, la menor dio a luz a una niña, cuya paternidad se vincula al exmandatario según certificados de nacimiento emitidos en Yacuiba. 

La acusación no solo apunta a la relación en sí, sino que es evidencia en el delito de trata de personas agravada, involucrando presuntamente elementos de explotación infantil. Junto a Morales, enfrenta el proceso Idelsa Pozo Saavedra, identificada como la madre de la víctima.