Los argentinos tienen prohibido llevar carteles referenciales de Las Malvinas. Foto: EFE
Lionel Scaloni, DT de Argentina, pidió separar el fútbol de la política en la semifinal del Mundial 2026. El partido entre Argentina vs. Inglaterra ha generado polémica sobre Las Malvinas.
Scaloni declaró tras la clasificación ante Suiza: “Es un partido de fútbol, no estoy para meter nafta al fuego. Mezclarlo es una locura. Tenemos memoria, nos acordamos, pero no es necesario hablar de esto. ¿Qué culpa tienen los jugadores ingleses de hoy?”, dijo el DT de Argentina.
El DT reconoció el dolor histórico argentino, pero enfatizó que mezclar temas sería irrespetuoso con las víctimas de una época “muy triste” y contraproducente en un contexto global donde se critican las guerras.
Polémico partido
Este mensaje busca reducir la temperatura en un partido de alto riesgo y bastante determinante entre Argentina e Inglaterra. De hecho, se reportaron medidas de seguridad reforzadas en Atlanta, prohibición de banderas o mensajes políticos sobre Malvinas por parte de FIFA, y hasta sugerencias de separar torcidas. Veteranos de la guerra también pidieron tratarlo como un evento deportivo, no como una revancha.
El entrenador prioriza la concentración del equipo y evita cargar emocionalmente a los jugadores más allá de lo deportivo. Argentina es defensora del título y busca la final, con Messi en su posible última Copa. Scaloni repite que “no busquemos otra cosa” para mantener el foco en el rendimiento ante un rival fuerte dirigido por Thomas Tuchel.
¿Por qué sigue la polémica en Las Malvinas?
Las islas Malvinas ó Falklands para los de Inglaterra son un territorio de ultramar del Reino Unido desde 1833, con población mayoritariamente británica que desea seguir así. Argentina las reclama por herencia colonial española, proximidad geográfica y razones históricas, considerándolas parte integral de su territorio. La ONU las califica como caso de descolonización pendiente, pero el Reino Unido defiende el derecho a la autodeterminación de los isleños.
La guerra de 1982 dejó heridas abiertas: en Argentina simboliza heroísmo de los soldados denominados como los “pibes de Malvinas” y humillación de la dictadura; en el Reino Unido, una victoria militar bajo Thatcher.
La dictadura argentina invadió las islas el 2 de abril; Inglaterra respondió con una task force. Duró 74 días y dejó 649 muertos argentinos, 255 británicos y 3 civiles. Argentina se rindió el 14 de junio. Esta derrota aceleró el fin de la dictadura y marcó profundamente a la sociedad.
Hoy se reclama diplomáticamente, pero cualquier evento como este partido reaviva emociones, cánticos y tensiones. No hay solución a corto plazo, lo que explica por qué Scaloni insiste en “solo fútbol”.