Por: Redacción Tecnología • Bolivia.com

La historia detrás de la impactante "momia que grita" en un museo de Egipto

Te contamos algunas curiosidades de la "momia que grita" exhibida en el Museo Egipcio de El Cairo.

Los exámenes de ADN indican que la "momia que grita" es la del príncipe Pentawere, hijo del faraón Ramsés III. Foto: Twitter @redhistoria
Los exámenes de ADN indican que la "momia que grita" es la del príncipe Pentawere, hijo del faraón Ramsés III. Foto: Twitter @redhistoria

Te contamos algunas curiosidades de la "momia que grita" exhibida en el Museo Egipcio de El Cairo.

Arqueólogos y egiptólogos están de acuerdo en que la forma como fue momificada y sepultada la persona deja ver el gesto de dolor y angustia, este es conocido como la "momia que grita", de 3.000 años de antigüedad, que actualmente se exhibe en el Museo Egipcio de El Cairo.

Según historiadores, fue apodado como el "hombre desconocido E", y su verdadera identidad detrás de esta inquietante expresión de agonía desconcierta a los arqueólogos desde hace más de un siglo. Pero hasta hace algunos años, luego de décadas de especulaciones, se concluye que los restos pertenecen al hijo deshonrado del faraón Ramsés III, quien conspiró para acabar con la vida de su padre y fue sentenciado a morir ahorcado.

Cuando los arqueólogos llegaron a la zona, en 1886, encontraron el cadáver atado con tiras de cuero y cubierto en piel de oveja, que según las creencias egipcias, este "animal era considerado como impuro"; también en su piel estaban escritas maldiciones como cicatrices. Su boca quedó abierta, como si la persona hubiera muerto de forma traumática.

Así pasó los últimos 3.000 años un hombre que lleva el dolor impreso en su cuerpo.

Su boca hizo que fuera calificada como "la momia que grita", ya que según expertos, en su proceso de momificación fue secado con natrón, y en su boca fue colocada una resina para que quedara abierta.

Este tipo de momificación era considerada como "una venganza para asegurar el sufrimiento del alma, por toda la eternidad", y aunque era un príncipe, "fue rebautizado" para borrar sus registros oficiales y su vínculo con la realeza. 

Algunos expertos sospechan que el hombre momificado con la cara angustiada había sido envenenado. Pero análisis realizados en los últimos años indican que no fue el caso. Según el Ministerio de Antigüedades de Egipto, las marcas alrededor del cuello de la momia muestran que la persona probablemente murió ahorcada.