El exinterventor Bladimir Iraizos fue aprehendido este jueves tras no presentarse en la Fiscalía. Foto: TikTok Captura videos.
Bladimir Iraizos, el exinterventor de la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (Epsas) fue aprehendido este jueves 12 de febrero tras ser señalado por compras irregulares de tuberías chinas. ¿Qué pasó? ¿Cuál es el caso en su contra?
Henry Pinto, director departamental de la FELCC en La Paz, explicó que se investiga "conducta antieconómica e incumplimiento de deberes supuestamente porque se habrían comprado tuberías que no cumplen las especificaciones técnicas", y no descartó convocar a más personas vinculadas, estimando el daño en 10 millones de bolivianos.
La investigación se abrió debido a la compra irregular de 252 tuberías de acero fabricadas en China, las cuales no cumplían con las especificaciones técnicas requeridas, como el revestimiento interno necesario para el transporte de agua potable a alta presión.
Esta adquisición, realizada a través de la empresa intermediaria peruana La Llave SRL, generó un daño económico estimado entre 10 y 15 millones de bolivianos al Estado, ya que las tuberías quedaron abandonadas en terrenos de EPSAS sin poder usarse para renovar el sistema hidráulico afectado por el megadeslizamiento en zonas como Callapa y Valle de las Flores, poniendo en riesgo el suministro en más de 130 barrios de la zona sur paceña.
El caso se originó en una denuncia presentada el 17 de noviembre de 2025 por Pedro Flores, exinterventor de EPSAS, quien señaló a Iraizos junto a otros dos exinterventores, Jaime Gutiérrez y Alfredo Ayala Fernández, por delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica.
Según los detalles, Iraizos fue el principal responsable de la licitación, adjudicación y contratación por excepción con La Llave SRL durante su gestión; Gutiérrez recibió las tuberías en 2023 sin verificar su estado, permitiendo el cobro a la empresa peruana.
Una auditoría del Viceministerio de Transparencia concluyó que no hubo irregularidades administrativas formales, pero sí un "direccionamiento" para beneficiar a funcionarios con sobreprecios.
Personas cercanas a Iraizos denunciaron que, durante su gestión, el exinterventor adquirió acciones en una mina de oro en Licoma, vehículos e inmuebles a nombre de terceros que le sirven de 'testaferros', lo que motivó recomendaciones para anotar preventivamente bienes suyos y de familiares hasta tercer grado.
La corrupción previa en EPSAS resalta como un patrón persistente que antecede este caso, con Iraizos ya habiendo enfrentado una orden de detención preventiva por otros delitos contra la empresa, aunque fue beneficiado con sobreseimiento del caso, sin especificarse las razones específicas.