Las aerolíneas que se interesan en operar en Bolivia, tienen que cumplir varios requisitos. Foto: Shutterstock
Bolivia avanza en la conectividad aérea tras el cambio de Gobierno, el turismo se ha impulsado y ahora el país es un destino atractivo para las aerolíneas extranjeras low-cost. Dos aerolíneas extranjeras avanzan en los trámites para operar en el país.
“A Bolivia puede venir cualquier empresa y, en la medida en la que cumpla con los requisitos del país, puede participar en nuestro mercado. En este caso hay dos aerolíneas que han iniciado sus trámites; una de ellas ya ha terminado el trámite, que es la argentina Flybondi”, precisó Carlos Alberto Agreda, director de la ATT.
Flybondi (Argentina) completó las cinco fases de certificación requeridas por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), incluyendo la fase de demostración operativa.
Está autorizada para operar vuelos internacionales en Bolivia, sin cabotaje, que son los vuelos domésticos por ahora. La ATT prevé que inicie operaciones a mediados de 2026, una vez resueltos detalles como disponibilidad de flota e itinerarios.
Santa Cruz de la Sierra se ve como una ruta estratégica, probablemente conexiones con Buenos Aires. Mientras que Arajet (República Dominicana) confirmó que avanza en el proceso de operar, pero de forma lenta.
Los trámites requieren adaptaciones como nuevas políticas arancelarias, ajuste de costos de despegue, aterrizaje y cumplimiento estricto de normas de seguridad y operaciones.
Las autoridades destacan que esto impulsará el turismo y la economía, con mayor conectividad internacional, pero el ritmo es lento por regulaciones y factores pendientes. Esto busca aumentar rutas internacionales, reducir tarifas y atraer más visitantes, aunque los trámites regulatorios se pueden extender hasta 8 meses por licencia.
Esto no es un problema burocrático exclusivo del Gobierno de Bolivia, sino que obedece directamente a la normativa internacional de la OACI, que exige verificaciones exhaustivas para garantizar la seguridad aérea. Aunque el nuevo gobierno de Bolivia impulsa una política de "cielos abiertos" para atraer más aerolíneas y turismo, se necesitan ajustes estructurales para que los procesos no sean tan "demoradas".
Autoridades como la ATT y DGAC enfatizan que se quiere atraer más operadores, pero el proceso no se puede acortar sin violar estándares globales.
Agreda aseguró que la ATT se reunirá con la Asociación de Líneas Aéreas Internacionales para identificar las dificultades que enfrentan las empresas y aerolíneas que muestran interés en operar en Bolivia, pero no pueden avanzar sin los trámites.