El Gran Poder 2026 quedó definido para el 1 de agosto. Foto: Twitter Capturas.
Tras más de 50 días de bloqueos y un contexto social bastante precario por la situación política en Bolivia, la Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder confirmaron que el evento cultural será en agosto. ¿Habrá nuevo cronograma de actividades? Esto es lo que se sabe hasta ahora.
La “promesa” al Señor Jesús del Gran Poder se realizará el domingo 26 de julio, mientras que la fastuosa entrada folclórica tendrá lugar el sábado 1 de agosto de 2026.
“La decisión fue asumida tras evaluar el impacto de más de 50 días de bloqueos en la economía y organización de la festividad”, detallan fuentes cercanas a la organización.
Los dirigentes consideraron factores clave como el abastecimiento de materiales, la llegada de participantes de distintas fraternidades, la seguridad de los bailarines y el normal funcionamiento de la cadena productiva vinculada al evento.
La Asociación, que representa alrededor de 76 fraternidades y cerca de 95.000 participantes del Gran Poder, priorizó el diálogo y la espera de condiciones de normalidad. Una vez que los bloqueos comenzaron a levantarse, se procedió a fijar las nuevas fechas definitivas e inamovibles.
Hay que resaltar que durante mayo y junio, Bolivia vivió una ola de movilizaciones y bloqueos en varios departamentos, con especial intensidad en Cochabamba, La Paz y Oruro. Estos puntos de presión, que superaron en algunos momentos los 90 cortes simultáneos, generaron escasez de combustible, alimentos y materiales, además de hechos de violencia en varios sectores.
En este escenario, realizar la entrada en las fechas iniciales habría expuesto a las fraternidades, bordadores, músicos y devotos a riesgos innecesarios, además de limitar la participación plena que merece esta expresión de fe y cultura.
La festividad del Gran Poder, que tradicionalmente congrega a decenas de miles de participantes y visitantes, enfrentó dificultades logísticas insalvables durante las primeras fechas planteadas. “Los bloqueos y movilizaciones han derivado en problemas de abastecimiento y en hechos de violencia en distintos puntos de la ciudad”, advirtieron los organizadores en comunicados previos.
Al realizarse en agosto, con mayor probabilidad de normalidad vial y abastecimiento, se espera una afluencia récord de turistas nacionales e internacionales. Esto dinamiza la economía paceña y nacional en un momento de recuperación post-conflictos.
Otro aspecto fundamental es la posibilidad de recuperar plenamente un espacio cultural de esta magnitud. La postergación da tiempo para que las fraternidades culminen con excelencia de sus preparativos, con bordados, ensayos y coreografías, preservando la calidad artística y devocional que caracteriza al evento.
De esta manera, se fortalece la cadena económica que involucra a miles de familias bolivianas y se reafirma la identidad cultural paceña y boliviana frente al mundo.