Por: Redacción Vida Sana, con información de UNAL • Bolivia.com

Comer mal nos hace más vulnerables a la COVID-19

La agroecología es una propuesta alternativa para los sistemas alimentarios que comienza en las fincas, avanza a nivel local, regional, territorial y termina en lo global.

Actualización
Alimentación vs COVID-19. Foto: Shutterstock
Alimentación vs COVID-19. Foto: Shutterstock

La agroecología es una propuesta alternativa para los sistemas alimentarios que comienza en las fincas, avanza a nivel local, regional, territorial y termina en lo global.

Las personas con COVID-19 grave tienen deficiencias de vitaminas del complejo B, en especial B1, B6, B12,  y deficiencias altas de vitamina D, según los expertos, "esta enfermedad se lleva a la persona que no tiene un buen sistema de defensa, que tiene débiles las células T o linfocitos T, protagonistas del combate en la guerra contra el coronavirus".

Así lo afirmó el pediatra Jairo Madriñán Tascón, quien explicó que "la mayoría de los pacientes que van a cuidados intensivos y fallecen tienen deficiencia en este linfocito por mala alimentación".

El especialista recordó que la buena alimentación, la orgánica, permite tener un sistema inmune más fuerte y así resistir a virus como el SARS-CoV-2.

"Si tenemos unas buenas células de defensa, no solo cantidad sino de calidad de defensa, podemos combatir este virus y los que van a venir", agregó.

Según los planteamientos del conferencista, hace mucho que el hombre debió mirar hacia la agroecología como sistema alternativo de producción y comercialización de alimentos, ya que está práctica permite entender el estrecho vínculo entre las formas de hacer agricultura y la salud, pues de la forma como se practique la primera depende si favorece o deteriora el sistema inmune.

Entre las prácticas más perjudiciales que se aplican hoy en la producción de alimentos se encuentra el uso de elementos como el glifosato, que destruye las bacterias intestinales del colon, productoras del sistema de defensa; las carnes con exceso de antibióticos y hormonas; el azúcar refinada, procesada; las grasas, sobre todo de animales que no son criados de manera natural y los alimentos procesados, que es lo que consume la mayoría de nuestra población infantil y adolescente.

"Mantener una alimentación equilibrada, libre de sustancias extrañas y orgánica, permite un buen sistema inmune para la mucosa intestinal y para favorecer la absorción de todos los nutrientes. Si queremos tener un buen sistema de defensa tenemos que alimentarnos orgánicamente. Las personas que ganan la batalla contra el coronavirus es gracias a las defensas que tenían".

Agroecología y pandemia

La agroecología es una propuesta alternativa para los sistemas alimentarios que comienza en las fincas, avanza a nivel local, regional, territorial y termina en lo global. Es una alternativa a la agricultura de revolución verde, a través de la práctica podemos comprender que los alimentos se pueden producir de una manera limpia, sana sin acudir al uso de fertilizantes, insecticidas, herbicidas ni a componentes de síntesis petroquímica, esa es la primera dimensión, la práctica.

"Es necesario que los países reconozcan a los campesinos y los provean de tierra para tener soberanía alimentaria en nuestros territorios; la ciencia se ha unido a este movimiento y ha logrado demostrar que los principios que practican los agricultores, los campesinos y las comunidades indígenas y afrodescendientes tienen unas bases científicas que se pueden aprender y aplicar", señala la profesora Marina Sánchez.