Martes de Challa en Bolivia: El ritual de la gratitud a la Pachamama en el último día de Carnaval

Durante el último día de Carnaval, miles de familias bolivianas hacen el ritual de la gratitud a la Pachamama con el martes de Challa. 

Por: Willmary Montilla • Bolivia.com
Las Challas eran evidentes en todos los comercios en el centro paceño este martes 17 de febrero. Foto: Youtube Capturas.
Las Challas eran evidentes en todos los comercios en el centro paceño este martes 17 de febrero. Foto: Youtube Capturas.

Durante el último día de Carnaval, miles de familias bolivianas hacen el ritual de la gratitud a la Pachamama con el martes de Challa. 

Con bendiciones, mesas preparadas en honor a la Pachamama, música y agradecimiento las familias bolivianas participan del martes de Challa tradicional en el último día de Carnaval. 

El challar representa una tradición ancestral arraigada en la cosmovisión andina, marcando el cierre de las festividades del Carnaval con gratitud y actos de reciprocidad que incluyen sahumerios, mixturas y el rociado de bebidas como vino, singani o cerveza para simbolizar bendiciones y prosperidad.

Esta costumbre, derivada del término aimara que significa salpicar con líquido, se extiende más allá del Carnaval y se practica comúnmente en martes y viernes en algunas regiones para invocar salud, éxito laboral o protección de propiedades, elevando deseos a las deidades a través del humo de hierbas como la q'oa, copal e incienso, junto a figuras de azúcar y dulce miniatura. 

La jornada inició temprano con rituales colectivos en ciudades como La Paz, donde se observó una bendición masiva en el Mercado de las Brujas, liderada en algunos casos por yatiris, involucrando la quema de incienso para purificar espacios y atraer energías positivas, seguida del rociado de bebidas en puertas, rincones de hogares, vehículos y herramientas de trabajo precisamente al mediodía. 

Mesas con gratitud

Las familias y comerciantes prepararon mesas de ofrendas desde el día anterior, acudiendo a mercados como el Abasto en Santa Cruz para adquirir elementos simbólicos para la Challa que variaban en precio desde 20 hasta 500 bolivianos, dependiendo del tamaño y propósito, como atraer fortuna, fortalecer negocios o asegurar bienestar familiar. 

Comerciantes en zonas como La Ramada decoraron sus puestos con serpentinas, globos y flores para expresar alegría y abundancia, participando en sahumerios de gratitud que reforzaban lazos comunitarios, y en La Paz se integró a la agenda carnavalera oficial como parte de la identidad cultural paceña entre familias y amigos. 

Sindicatos de transporte adornaron vehículos con globos y serpentinas desde el lunes 16 de febrero, y niños jugaron con espuma en plazas, preparando el terreno para el cierre festivo que culminó con el compartir de alimentos y bebidas entre familiares, vecinos y colegas, fortaleciendo lazos sociales en un acto de renovación espiritual.

La dinámica nacional estuvo marcada por actividades que destacan el enfoque en la prosperidad y el despido del Carnaval mediante ofrendas de challa, con actividades que se intensificaron en mercados y espacios públicos desde las 10 de la mañana en todo el país. 

TAGS: Carnaval, Challa