Esta reliquia se conserva junto a una bandera boliviana que viajó hasta la Luna. Foto: Shutterstock
En medio de la conmoción tras la misión Artemis a la Luna, se recordó que Bolivia resguarda un fragmento del suelo lunar que fue traído a la Tierra por la misión Apolo 17 en 1972. Este fragmento de la Luna es un aporte científico de Bolivia y para el país tras la misión de los años 70.
Además del fragmento del suelo lunar, esta reliquia se conserva junto a una bandera boliviana que viajó al único satélite natural que tiene la Tierra. Estas reliquias fueron entregadas por la NASA en 1973 y actualmente son resguardadas por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) en La Paz.
Las reliquias traídas desde la Luna son conservadas en el Observatorio Astronómico y Planetario Max Schreier de la UMSA. El técnico de esta institución, Rubbert Muñoz, reveló que el fragmento del suelo lunar está encapsulado en acrílico.
“A cada país le dan su bandera que llegó a la Luna, más un pedacito de la Luna. Es muy pequeñito, pero el que tenemos se ve grande porque está encapsulado en un acrílico que, por su geometría, aumenta mucho su tamaño”, explicó Muñoz.
Por su parte, el director del Observatorio y Planetario de la carrera de Física, Mirko Raljevic, destacó el valor simbólico que tiene este fragmento de suelo lunar que es resguardado por la UMSA en La Paz.
“La Luna es el espacio para todos, tiene que ser un símbolo de paz. En ese compartir, todos tenemos que sentirnos parte de este esfuerzo”, señaló el director del observatorio.
De acuerdo con la UMSA, en diciembre de 1972 la misión espacial Apolo 17 en 1972 llevó banderas de distintos países hasta la Luna y a su retorno la NASA entregó a cada nación su bandera y un pequeño fragmento de la Luna.
De esta manera, en Bolivia el material llegó en el año 1973 y fue recibido por el entonces presidente, Hugo Banzer, quien determinó que el fragmento sería resguardado por la UMSA.
Cabe señalar que el fragmento de la Luna no permanece en exhibición, recientemente, tras la misión Artemis se analiza mostrar al público la reliquia que llegó a Bolivia en el año 1973. Se espera que el fragmento de suelo lunar sea exhibido en eventos especiales como la Noche de Museos en la ciudad de La Paz.