Por: Mary Mora con información de EFE • Bolivia.com

El "delicado equilibrio" que debe lograr Bolivia para mantener la inflación

El índice de inflación en el país para el primer trimestre se ubicó en 0,39% y el Gobierno proyecta para este año que el indicador llegue al 3,3%, uno de los más bajos de la región.

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Bolivia es una de las economías más informales de la región. Foto: Shutterstock
Bolivia es una de las economías más informales de la región. Foto: Shutterstock

El índice de inflación en el país para el primer trimestre se ubicó en 0,39% y el Gobierno proyecta para este año que el indicador llegue al 3,3%, uno de los más bajos de la región.

Políticas como el tipo de cambio fijo y la capacidad fiscal para pagar las importaciones han permitido que Bolivia logre una "estabilidad" en la inflación para este 2022. Sin embargo, expertos consideran que esta situación dependerá en el corto plazo de cómo el Gobierno logrará más financiamiento y mantener los subsidios.

El índice de inflación en el país para el primer trimestre se ubicó en 0,39% y el Gobierno proyecta para este año que el indicador llegue al 3,3%, uno de los más bajos de la región.

Pero, ¿qué provoca estos indicadores? Existen al menos tres variables que han incidido en una "inflación sumamente baja" en el país pese a que buena parte "de la demanda se mantiene deprimida", según dijo a Efe, el exdirector del Banco Central de Bolivia (BCB), Gabriel Espinoza.

La principal es el control al tipo de cambio que ha permitido seguir importando productos extranjeros y la sostenibilidad fiscal para el subsidio de productos como hidrocarburos y energía eléctrica y el control de precios a servicios como el gas, el agua y varios alimentos como la carne, el pollo y algunos granos.

Otro factor tiene que ver con una de las mayores problemáticas en el país, el contrabando.

El aumento del "contrabando es cada vez más grande, por lo tanto esto ha generado en alguna medida una disciplina de precios en el mercado interno a los que se han tenido que ajustar los productores locales y los importadores legales" para poder competir, explicó Espinoza.

En lo referente a la importación de los bienes transables como los combustibles, que a 2021 correspondía "a un 30 % de diésel y gasolina", en Bolivia están subsidiados por lo que el Estado es el que "absorbe" la diferencia y no el pueblo boliviano.

Es así que, a diferencia de otros países, los ciudadanos bolivianos no han sentido de manera directa la guerra en Ucrania por la invasión de Rusia, uno de los principales aliados del Gobierno de Bolivia.

Por otra parte, Bolivia es una de las economías más informales de la región y con la pandemia se ha registrado un mayor flujo de trabajadores a sectores cuentapropistas como el comercio, siendo una de las actividades más rentables en este momento.

El "delicado equilibrio que debe lograr el Gobierno todavía está protegido por expectativas optimistas", se espera "que la economía mejore este año" y "todavía hay cierto margen" que de no resultar, acotó Espinoza, "presumo que hasta el segundo trimestre de este año es muy probable que estas expectativas cambien y la situación podría deteriorarse muy rápidamente".

Si el Gobierno nuevamente recurre al endeudamiento interno, como lo hizo en 2021, "es probable que siga metiendo más bolivianos a la economía", lo que será un "riesgo creciente para la estabilidad cambiaria" o si por "el contrario acude al mercado externo pues va a tener que empezar a ofrecer tasas de interés mucho más altas", añadió.

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