La Cancillería de Bolivia pidió respeto “al principio de no injerencia". Foto: Facebook Gustavo Petro
A través de un comunicado, la Cancillería de Bolivia expresó su rechazo sobre las declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien aseguró que en Bolivia se vive una "insurrección popular”, que demanda la renuncia de Rodrigo Paz. En ese sentido, Petro puso a disposición su Gobierno para contribuir en una salida pacífica a la crisis.
En ese sentido, la Cancillería de Bolivia pidió respeto “al principio de no injerencia" en los asuntos internos del país”. De la misma manera en el comunicado aseguran que las declaraciones de Gustavo Petro "no reflejan la relación de amistad, respeto y cooperación entre los pueblos de Bolivia y Colombia, ni los profundos vínculos históricos que unen a ambos Estados".
El comunicado compartido en las redes sociales de la Cancillería de Bolivia, señala que el país considera “improcedente” cualquier interpretación o “caracterización externa que distorsione la naturaleza de los acontecimientos actuales o que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos”.
En ese mismo sentido, el comunicado señala que los desafíos que afronta Bolivia como país, deben resolverse en el marco del orden constitucional, con el respeto a las instituciones que son democráticas y a través de mecanismos de diálogo que solo corresponden al pueblo de Bolivia.
"Bolivia recuerda la importancia del respeto al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados, conforme al Derecho Internacional y a los principios que rigen las relaciones entre países de América Latina y el Caribe", señala el comunicado.
Finalmente, el Estado boliviano recordó que ya se convocó al diálogo y el mismo se encuentra en curso con distintos sectores sociales, políticos y productivos del país y del departamento de La Paz.
¿Qué dijo Gustavo Petro?
A través de su cuenta de X, el presidente de Colombia, Gustavo Petro aseguró que “Bolivia vive una insurrección popular”, en respuesta a la “soberbia geopolítica”. Petro aseguró que Latinoamérica es una “civilización diversa y diferente” y afirma que no se le puede “homogeneizar”.
“Mi gobierno está dispuesto, si es invitado, a buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana”, escribió Petro, para luego afirmar que no debe haber presos políticos.
Gustavo Petro recordó que en Panamá habló con el presidente de Bolivia sobre su padre Paz Zamora, “el primer progresismo latinoamericano y su paso por Bogotá y Panamá en el exilio”. En ese sentido, asegura que espera que ese recuerdo lo llene “de amor” por su pueblo.