Un hallazgo sin precedentes en el Sol sorprende a la ciencia: descubren vórtices de plasma con impacto para la Tierra

Un hallazgo sin precedentes en el Sol sorprende a los científicos, quienes lograron captar vórtices de plasma en la superficie. 

Por: Willmary Montilla • Bolivia.com
Actualización
Los vórtices están en plena superficie solar y fueron captados por el mejor telescopio de larga distancia. Foto: EFE
Los vórtices están en plena superficie solar y fueron captados por el mejor telescopio de larga distancia. Foto: EFE

Un hallazgo sin precedentes en el Sol sorprende a los científicos, quienes lograron captar vórtices de plasma en la superficie. 

El telescopio Dniel K. Inouye permitió dar con unas observaciones de la superficie del Sol, allí se determinó que tenía unos pequeños vórtices de plasma. ¿Qué dicen los científicos? ¿Se está 'apagando' o siempre estuvieron ahí? 

El descubrimiento fue posible gracias al telescopio solar más grande del mundo y a una investigación de la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos que publicó Nature. 

Un equipo encabezado por el Observatorio Solar Nacional (EE. UU.) y con participación, entre otros, del Instituto Max Planck (Alemania), estudió una región en la fotosfera (la superficie visible del Sol) magnéticamente activa cercana a una mancha solar.

Las nuevas imágenes revelan un paisaje solar "diferente a todo lo visto hasta ahora", con remolinos dinámicos y bandas a pequeña escala por todas partes en los bordes de las zonas magnéticas, explicó en una nota la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía (AURA).

El sol tiene flujos de plasma 

Los investigadores interpretan los flujos de plasma en remolino como inestabilidades de Kelvin-Helmholt (KHI), un efecto clásico en la dinámica de fluidos, por el que se forman estructuras onduladas cuando dos fluidos se deslizan uno junto al otro a velocidades diferentes.

Estas estructuras muestran movimientos giratorios que se asemejan a las olas del mar al romper y algunas tienen poco más de 20 kilómetros de ancho, por lo que identificarlas es comparable a distinguir una moneda de un euro desde una distancia de 180 kilómetros, precisó el Instituto Max Planck.

Esto genera fuerzas que hacen que pequeñas perturbaciones se conviertan en flujos similares a ondas o vórtices. Ese efecto se manifiesta en una amplia variedad de contextos, como la superficie de los lagos o las olas del océano, en la formación de nubes, en las atmósferas de los gigantes gaseosos Júpiter y Saturno, y en la interacción del viento solar con las magnetosferas planetarias.

Hasta ahora no estaba claro qué es lo que provoca que las líneas del campo magnético se retuerzan, pero el nuevo descubrimiento podría aportar parte de la respuesta a esta pregunta.

El estudio apunta, además, que la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz puede ser un mecanismo que contribuya al calentamiento de la atmósfera exterior del Sol, llamada corona, y "forme parte de la solución al antiguo enigma" o algo mucho más caliente que su superficie, dijo Thomas Rimmele, del Observatorio Solar Nacional.

Los vórtices de plasma recién descubiertos demuestran "de forma impresionante cómo procesos minúsculos, en el límite de lo que podemos resolver utilizando todas las técnicas disponibles, determinan de manera significativa la naturaleza de nuestra estrella", afirmó el director del Max Planck de Investigación del Sistema Solar.