Brasil ya está en Octavos de Final. Foto: EFE | Andrea Montollivo
La selección de Brasil vivió una noche de enorme sufrimiento en el NRG Stadium de Houston, donde estuvo muy cerca de despedirse del Mundial 2026. Sin embargo, cuando todo apuntaba a la prórroga, apareció Gabriel Martinelli en el sexto minuto del tiempo de reposición para marcar el gol del triunfo 2-1 sobre Japón y asegurar el boleto de la Canarinha a los octavos de final.
El equipo dirigido por Carlo Ancelotti mostró una versión muy lejana a la esperada durante buena parte del compromiso. Japón, ordenado y disciplinado tácticamente, estuvo a minutos de firmar una de las grandes sorpresas del torneo, pero terminó cediendo ante la insistencia brasileña.
Ahora, Brasil espera rival en la siguiente ronda, donde se enfrentará al vencedor de la llave entre Noruega y Costa de Marfil.
Japón sorprendió y puso en aprietos a la Canarinha
Desde el inicio del compromiso, Brasil monopolizó la posesión del balón, aunque sin la profundidad suficiente para inquietar con frecuencia la portería defendida por Zion Suzuki.
La escuadra asiática, por el contrario, se mostró cómoda defendiendo con orden y esperando el momento oportuno para atacar. Esa oportunidad llegó a los 29 minutos, cuando Kaishu Sano aprovechó un error en la salida de Danilo, recuperó el balón y avanzó hasta el borde del área para sacar un potente remate rasante que venció a Alisson y silenció el estadio.
El gol golpeó anímicamente a la Canarinha, que perdió claridad en ataque y permitió que Japón creciera en confianza, administrando el balón con tranquilidad mientras el conjunto sudamericano no encontraba respuestas.
Casemiro inició la reacción brasileña
Consciente de la necesidad de cambiar el rumbo del partido, Carlo Ancelotti realizó modificaciones durante el descanso y dio ingreso a Endrick en lugar de Lucas Paquetá.
La actitud de Brasil cambió de inmediato. El equipo adelantó líneas, aumentó la intensidad y comenzó a cargar el área japonesa con constantes centros.
La insistencia tuvo recompensa en el minuto 55. Después de varias aproximaciones, Gabriel envió un centro preciso al segundo palo, donde apareció Casemiro para conectar un cabezazo que dejó sin opciones a Suzuki y decretó el empate.
Pocos minutos después, Vinicius Junior protagonizó una brillante acción individual que terminó con un remate al poste, en una de las ocasiones más claras para completar la remontada.
Martinelli apareció cuando parecía inevitable la prórroga
Con el paso de los minutos el encuentro volvió a equilibrarse. Japón resistía cada ataque brasileño mientras el reloj avanzaba y la prórroga comenzaba a tomar forma.
Ancelotti decidió apostar por Gabriel Martinelli en lugar de Matheus Cunha, manteniendo a Neymar Junior durante todo el compromiso en el banco de suplentes.
El desenlace llegó cuando se disputaba el sexto minuto del tiempo añadido. Bruno Guimarães filtró un balón preciso para Martinelli, quien controló dentro del área y definió con un disparo que alcanzó a tocar Suzuki antes de golpear el poste e ingresar lentamente al fondo de la red.
El tanto desató la celebración de los brasileños y acabó con la ilusión de un Japón que estuvo muy cerca de protagonizar una de las mayores sorpresas del campeonato.
Brasil avanzó, pero dejó muchas dudas
Más allá de la clasificación, el rendimiento de Brasil volvió a generar interrogantes. El conjunto sudamericano consiguió el boleto a los octavos de final gracias a su capacidad de reacción y al orgullo de sus principales figuras, aunque durante largos pasajes del compromiso mostró dificultades para generar fútbol y romper el sólido planteamiento japonés.
La Canarinha sigue en carrera por el título mundial, pero deberá elevar considerablemente su nivel si pretende competir frente a los grandes favoritos en las rondas de eliminación directa.
Ficha técnica
Brasil (2): Alisson; Danilo, Gabriel Magalhães, Marquinhos y Douglas Santos; Lucas Paquetá (Endrick, m.46), Casemiro (Fabinho, m.92) y Bruno Guimarães (Danilo Santos, m.97); Rayan, Matheus Cunha (Martinelli, m.66) y Vinicius Junior.
Japón (1): Zion Suzuki; Takehiro Tomiyasu, Shogo Taniguchi, Hiroki Ito; Ritsu Doan (Sugawara, m.65), Kaishu Sano, Daichi Kamada (Tanaka, m.75), Keito Nakamura (J. Suzuki, m.66); Junya Ito (Machino, m.75), Ayase Ueda y Daizen Maeda (Ogawa, m.98).
Goles: 0-1, m.29: Kaishu Sano. 1-1, m.55: Casemiro. 2-1, m.96: Gabriel Martinelli.
Árbitro: Maurizio Mariani (Italia). Amonestó a Casemiro por Brasil; y a Kaishu Sano, Daichi Kamada y Junnosuke Suzuki por Japón.
Estadio: NRG Stadium de Houston (Texas).
Asistencia: 68.777 espectadores.