Estados Unidos financiará la restauración de patrimonios culturales en Bolivia. Foto: EFE
Este martes 21 de abril, el viceministro de Fomento al Turismo, Andrés Aramayo, junto a la jefa de misión de la Embajada de EE.UU., Debra Hevia; el obispo de la Diócesis de Oruro, Cristobal Bialasik, y la arquitecta Josefina Matas, confirmaron la restauración de la denominada Capilla Sixtina de los Andes en Bolivia.
Estados Unidos financiará con 66.240 dólares la restauración del templo católico colonial de Curahuara de Carangas, en Oruro.
"Es una inversión de 66.240 dólares que van a reparar e impermeabilizar los techos de paja y se van a reconstruir los contrafuertes que sostienen al templo en sí mismo", explicó Aramayo y agregó que también serán restaurados los muros y las fachadas exteriores "que se hallan deterioradas por el tiempo".
También sostuvo que durante la restauración, se asegurarán de que los murales que contiene el templo en su interior y que le valieron la denominación de 'Capilla Sixtina de los Andes', "estén a salvo", además de respetar "el estilo y los materiales de construcción de la iglesia que también tienen características únicas y particulares".
El edificio fue construido entre 1587 y 1608 en la provincia andina de Sajama, a 3.898 metros sobre el nivel del mar y a 160 kilómetros de Oruro, capital de la ciudad homónima en Bolivia.
El templo es una enorme estructura de piedra y adobe, con contrafuertes de piedra y una portada sencilla compuesta de dos pilastras y un arco de medio punto de trazo renacentista.
Las paredes y techos están recubiertos de pinturas con escenas bíblicas que datan de 1777, según atestigua un documento en poder de las autoridades municipales de Curahuara de Carangas.
Aramayo destacó que el templo, que fue declarado Monumento Nacional en 1960, tiene un "valor estratégico" por las piezas artísticas que acoge y aseguró que la denominación por la que se le conoce "no es menor", pues "la 'Capilla Sixtina de los Andes' no es cualquier cosa".
Por esto, agradeció la coordinación para poner en marcha el proyecto, por el que también se buscará "articular acciones para que no simplemente sea una restauración", sino que se convierta "en un punto de desarrollo económico y social a través del turismo y que forme parte" de la "Estrategia Nacional de Turismo Religioso".
A su turno, Hevia mencionó que el proyecto se financia a través del Fondo de Preservación Cultural del Departamento de Estado de EE.UU. y que "marca más de 26 años de cooperación" para la protección del patrimonio cultural boliviano.
"Este templo es bello. Su estilo arquitectónico y los murales nos cuentan la historia de Bolivia y los queremos proteger para compartir con el mundo", resaltó la diplomática.